Évano
Libre, sin dioses.
De los pasos polvorientos
que levanto del camino
ya sólo queda el andar
al desierto de mi fuego.
Quema el perpetuo ayer.
Allá va mi ser solitario,
desnudo, roto y decaído.
Que no llegue más que la piel
pegada al esqueleto hundido
y a un cráneö que no supo ver.
Rogaré al sol que se desplome
sobre mi sombra de arena;
que cubra el corazón de miel
con huesos de este poema.
Róelos con ternura,
bórralo letra a letra
y olvida lo que fuimos.
que levanto del camino
ya sólo queda el andar
al desierto de mi fuego.
Quema el perpetuo ayer.
Allá va mi ser solitario,
desnudo, roto y decaído.
Que no llegue más que la piel
pegada al esqueleto hundido
y a un cráneö que no supo ver.
Rogaré al sol que se desplome
sobre mi sombra de arena;
que cubra el corazón de miel
con huesos de este poema.
Róelos con ternura,
bórralo letra a letra
y olvida lo que fuimos.
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