Ya salté al abismo
de tus ojos oceánicos,
tu mirada perdida,
el fondo de tus silencios.
Ya se borraron las huellas
de otras batallas,
ya nada me importa.
Morir es poca cosa.
Ya tendí mis alas
hacia el sol
sabiéndome volátil.
No importa
qué me espera,
no importa el precio.
Ya te amo.