palabras
Poeta adicto al portal
Ya te estás quejando, tan malhumorada,
que no tienes todo lo que tú deseas,
ansías quedarte cuanta cosa veas,
por más que consigas nunca estarás llena,
aunque tengas todo, nunca tendrás nada.
Tan solo valoras la riqueza ajena,
pero no valoras aquello que tienes
siempre obsesionada, nunca te detienes
compras compulsiva pues todo te gusta
y cuando ya es tuya, ya no era tan buena.
Párate un momento no seas injusta,
mírame a los ojos y no me contestes,
voy a suplicarte, aunque me protestes,
que devuelvas todo, no lo necesitas.
Al principio es duro porque te disgusta
pero poco a poco cuando ya lo admitas
verás cuántas cosas merecen la pena.
En vez de antojarte tu codicia plena
sabrás apreciarnos a los que te amamos,
sabrás valorarnos cosas pequeñitas
como una caricia, la flor que te damos
con una sonrisa, la fe que entregamos
en el día a día, o cuando lloramos
por ver que pareces siempre disgustada.
Si no eres dichosa nos desesperamos.
que no tienes todo lo que tú deseas,
ansías quedarte cuanta cosa veas,
por más que consigas nunca estarás llena,
aunque tengas todo, nunca tendrás nada.
Tan solo valoras la riqueza ajena,
pero no valoras aquello que tienes
siempre obsesionada, nunca te detienes
compras compulsiva pues todo te gusta
y cuando ya es tuya, ya no era tan buena.
Párate un momento no seas injusta,
mírame a los ojos y no me contestes,
voy a suplicarte, aunque me protestes,
que devuelvas todo, no lo necesitas.
Al principio es duro porque te disgusta
pero poco a poco cuando ya lo admitas
verás cuántas cosas merecen la pena.
En vez de antojarte tu codicia plena
sabrás apreciarnos a los que te amamos,
sabrás valorarnos cosas pequeñitas
como una caricia, la flor que te damos
con una sonrisa, la fe que entregamos
en el día a día, o cuando lloramos
por ver que pareces siempre disgustada.
Si no eres dichosa nos desesperamos.
Última edición: