Sony Fernanda
Poeta recién llegado
No, no me busques: ya te olvidé.
Al menos fui valiente y lo intenté.
Si, lo hice y lo logre.
Ya no te recuerdo.
Ya no recuerdo tu cabello,
ondulado, negro y brillante
revuelto por el viento del ser.
Ya no recuerdo tus ojos azules,
francos, transparentes...
No, no te recuerdo.
No recuerdo el tono dulce y agil de tu voz,
no recuerdo tu risa, ni tu nariz perfecta
ni recuerdo la marca de aguel golpe,
que casi borra el tiempo.
No, no te recuerdo. No recuerdo tu inocencia,
tu rudeza de muchacho tosco y agreste como la tierra.
Ya te olvidé... no te recuerdo...
No recuerdo tu torzo, ni tus brazos fuertes cual campesino,
ni recuerdo tus pasos ganando a los mios dos, a dos.
No, no te recuerdo.
No recuerdo tu piel bronceada,
ni tu gusto; ni recuerdo las venas
en tus manos que yo recorría
con las llemas de los dedos.
Ya te olvidé... No te recuerdo...
No recuerdo tu forma de mirarme, tu respeto...
Ni recuerdo tus palabras, tus canciones,
ni recuerdo como suena tu guitarra
suave y melodiosa
no recuerdo tus besos que sabían a amor sincero
no recuerdo que era tuya mi vida y la tuya mia
No, no lo recuerdo, por eso no me busques,
fui valiente y ya te olvidé.
Al menos fui valiente y lo intenté.
Si, lo hice y lo logre.
Ya no te recuerdo.
Ya no recuerdo tu cabello,
ondulado, negro y brillante
revuelto por el viento del ser.
Ya no recuerdo tus ojos azules,
francos, transparentes...
No, no te recuerdo.
No recuerdo el tono dulce y agil de tu voz,
no recuerdo tu risa, ni tu nariz perfecta
ni recuerdo la marca de aguel golpe,
que casi borra el tiempo.
No, no te recuerdo. No recuerdo tu inocencia,
tu rudeza de muchacho tosco y agreste como la tierra.
Ya te olvidé... no te recuerdo...
No recuerdo tu torzo, ni tus brazos fuertes cual campesino,
ni recuerdo tus pasos ganando a los mios dos, a dos.
No, no te recuerdo.
No recuerdo tu piel bronceada,
ni tu gusto; ni recuerdo las venas
en tus manos que yo recorría
con las llemas de los dedos.
Ya te olvidé... No te recuerdo...
No recuerdo tu forma de mirarme, tu respeto...
Ni recuerdo tus palabras, tus canciones,
ni recuerdo como suena tu guitarra
suave y melodiosa
no recuerdo tus besos que sabían a amor sincero
no recuerdo que era tuya mi vida y la tuya mia
No, no lo recuerdo, por eso no me busques,
fui valiente y ya te olvidé.