Yendo por la alameda

JOSE FLANDEZ

Poeta fiel al portal
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Yendo por la alameda te descubrí venir,

con tu belleza fresca…, llena de primavera…

mis ojos te miraron por esa vez primera,

y un estremecimiento no pude prevenir.


Tus lindos ojos claros los míos devoraron…

y un profundo suspiro se pudo percibir

cuando tu pecho y el mío unieron su latir,

y los jugosos labios luego se entrelazaron.


Y fue ese primer beso bajo de la arboleda,

al influjo grandioso de aquella primavera,

el que forjó este amor en aquella alameda.


Y éste bello romance que a la sombra aflorara,

Vivirá para siempre; no será una quimera…

pues ardió en su hoguera, para que perdurara…

 
Última edición:
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Yendo por la alameda, te descubrí venir,

con tu belleza fresca…, llena de primavera…

mis ojos te miraron, por esa vez primera,

y un estremecimiento, no pude prevenir.


Tus lindos ojos claros, los míos devoraron…

y un profundo suspiro, se pudo percibir

cuando tu pecho y el mío unieron su latir,

luego…, nuestros jugosos labios, se entrelazaron.


Y fue ese primer beso, bajo de la arboleda,

al influjo grandioso, de aquella primavera,

el que desató nuestro amor, en la alameda.


Y éste bello romance, que a la sombra aflorara,

Vivirá para siempre; no será una quimera…

pues ardió en fuego puro, para que perdurara…

Ayyy Jose qué versos más románticos y enamorados, ese primer beso perdura en la memoria y el corazón, surgiendo este poema lleno de dulzura y de sentimiento. Me ha encantado leerte. Besazos con admiración.
 
Hermoso soneto querido amigo, agistrales imágenes se despliegan al ser leído
me pareció en momentos escuchar a Chabuca Granda acompañando tu poema
entonando " La flor de la canela ".
Grato pasar a leerte, si no te molesta te invito revisar el verso 11

el que desató nuestro amor, en la alameda. (13 )
 
Hola Alfredo Grajales, constato que estás al día con la métrica al observar la falla en el verso por ti aludido, lo que me llena satisfacción. Pues ya corregí el desliz, gracias a ti, y de paso corregí dos versos más que estaban defectuosos. Estoy de ti muy agradecido querido colega de las letras. Un gran abrazo y no dudes en futuras entregas si notas otro desliz, en hacermelo saber para de inmediato corregirlo.
 
Hola Alfredo Grajales, constato que estás al día con la métrica al observar la falla en el verso por ti aludido, lo que me llena satisfacción. Pues ya corregí el desliz, gracias a ti, y de paso corregí dos versos más que estaban defectuosos. Estoy de ti muy agradecido querido colega de las letras. Un gran abrazo y no dudes en futuras entregas si notas otro desliz, en hacermelo saber para de inmediato corregirlo.

En lo particular, me agrada cuando algún compañero me hace notar esos pequeños deslices, que algunas veces
por la premura de publicarlo paso por alto, aún que los reviso previamente, siempre hay algo que se
nos escapa. Gracias por aceptar tan amablemente mi comentario, Dios te bendiga poeta.
 
Última edición:
Bonitos versos de amor, José.
Un placer pasar y disdifrutar de tu poesía
Abrazos


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Yendo por la alameda, te descubrí venir,

con tu belleza fresca…, llena de primavera…

mis ojos te miraron, por esa vez primera,

y un estremecimiento, no pude prevenir.


Tus lindos ojos claros, los míos devoraron…

y un profundo suspiro, se pudo percibir

cuando tu pecho y el mío unieron su latir,

y los jugosos labios luego se entrelazaron.


Y fue ese primer beso, bajo de la arboleda,

al influjo grandioso, de aquella primavera,

el que forjó este amor, en aquella alameda.


Y éste bello romance, que a la sombra aflorara,

Vivirá para siempre; no será una quimera…

pues ardió en su hoguera para que perdurara…

 
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Yendo por la alameda, te descubrí venir,

con tu belleza fresca…, llena de primavera…

mis ojos te miraron, por esa vez primera,

y un estremecimiento, no pude prevenir.


Tus lindos ojos claros, los míos devoraron…

y un profundo suspiro, se pudo percibir

cuando tu pecho y el mío unieron su latir,

y los jugosos labios luego se entrelazaron.


Y fue ese primer beso, bajo de la arboleda,

al influjo grandioso, de aquella primavera,

el que forjó este amor, en aquella alameda.


Y éste bello romance, que a la sombra aflorara,

Vivirá para siempre; no será una quimera…

pues ardió en su hoguera para que perdurara…

Hermosa composición José. Te mando un abrazo a la distancia!!
 

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