Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
YO ABRO MI ÚLTIMA PUERTA.
Y miro hacia el frente y ¿ Qué veo?
paredes que son fuentes de sangre,
mil lagrimas cubren el suelo,
el techo esta llorando, lluvia roja
y entre instante e instante
me quedo sin saber que pienso.
Las gotas golpean oblicua mi alma,
cierro mis brazos sobre mi pecho,
latidos que me hablan de un desespero,
quien no siente, no mama del pecho de la vida,
Quien no mama, se queda sin destino.
No me mires puto diablo,
mi aura es mi refugio,
mío es mi canto,
no soy santo,
ni hombre de llanto,
me hago mi camino,
maldigo uno a uno,
cualquier paso,
que des a mi lado,
y te digo
yo soy mi destino,
mi máximo enemigo,
juez y me sentencio,
y te vomito,
mis razones en tu cuerpo,
si quieres un arrepentimiento,
busca a alguien con miedo,
soy del averno,
su mas temible guerrero".
Doy la vuelta a tu 666 sin prefijo,
a dios le muerdo sus entrañas,
Jesús vente conmigo de copas,
Magdalena es la cabaretera,
que espera detrás de una barra,
quiere cerrar y ansiosa hacer caja,
marcharse abrazada entre sombras,
y sentirte como hombre en su boca.
Cuanta virgen muerta en vida,
buscando seguidores en las esquinas,
el precio es adorarla,
sino tienes suelto calla y mira,
sigue tu camino y vete a casa,
te espera una mujer en zapatillas,
el mando de la caja tonta,
un vaso de vino y un plato de tortilla
no la recuerdes y si sueñas,
vuelve a la esquina,
donde la divina es humana.
Por eso afirmo y grito por encima,
de los hombros de un esqueleto,
me voy porque yo lo elijo,
no ando más un laberinto,
las salidas son esferas en el universo,
cierro uno a uno mi escape,
jodete porque ahora seré yo
quien abra mi última puerta.
Y miro hacia el frente y ¿ Qué veo?
paredes que son fuentes de sangre,
mil lagrimas cubren el suelo,
el techo esta llorando, lluvia roja
y entre instante e instante
me quedo sin saber que pienso.
Las gotas golpean oblicua mi alma,
cierro mis brazos sobre mi pecho,
latidos que me hablan de un desespero,
quien no siente, no mama del pecho de la vida,
Quien no mama, se queda sin destino.
No me mires puto diablo,
mi aura es mi refugio,
mío es mi canto,
no soy santo,
ni hombre de llanto,
me hago mi camino,
maldigo uno a uno,
cualquier paso,
que des a mi lado,
y te digo
yo soy mi destino,
mi máximo enemigo,
juez y me sentencio,
y te vomito,
mis razones en tu cuerpo,
si quieres un arrepentimiento,
busca a alguien con miedo,
soy del averno,
su mas temible guerrero".
Doy la vuelta a tu 666 sin prefijo,
a dios le muerdo sus entrañas,
Jesús vente conmigo de copas,
Magdalena es la cabaretera,
que espera detrás de una barra,
quiere cerrar y ansiosa hacer caja,
marcharse abrazada entre sombras,
y sentirte como hombre en su boca.
Cuanta virgen muerta en vida,
buscando seguidores en las esquinas,
el precio es adorarla,
sino tienes suelto calla y mira,
sigue tu camino y vete a casa,
te espera una mujer en zapatillas,
el mando de la caja tonta,
un vaso de vino y un plato de tortilla
no la recuerdes y si sueñas,
vuelve a la esquina,
donde la divina es humana.
Por eso afirmo y grito por encima,
de los hombros de un esqueleto,
me voy porque yo lo elijo,
no ando más un laberinto,
las salidas son esferas en el universo,
cierro uno a uno mi escape,
jodete porque ahora seré yo
quien abra mi última puerta.