Sila Craft
Poeta asiduo al portal
La juventud que, para unos tarde,
para otros pronto, llega.
Apareció borrando la inmadurez de la infancia,
trayendo consigo la plenitud de la adolescencia.
Con ella atrajo al amor,
quién llegó injustamente.
Pues, aunque estaba lista en su corazón, no así en su mente.
Su alma reticente, confusas señales enviaba.
A veces quería ser valiente, otras, el temor la devoraba.
Hay dolores en el alma, que el amar no siempre cura.
Hay temores que, como llamas, arden fuerte, abruman.
De raíz arrancó ese amor inmaduro.
Siervo, de un corazón inseguro.
De su alma borró cualquier regusto.
Y de su vida entendió que no daría fruto.
Ese viejo amor, del pasado, ya perdido.
Esa vieja ilusión a la que renunció.
Y si, al final, tuvo sentido.
para otros pronto, llega.
Apareció borrando la inmadurez de la infancia,
trayendo consigo la plenitud de la adolescencia.
Con ella atrajo al amor,
quién llegó injustamente.
Pues, aunque estaba lista en su corazón, no así en su mente.
Su alma reticente, confusas señales enviaba.
A veces quería ser valiente, otras, el temor la devoraba.
Hay dolores en el alma, que el amar no siempre cura.
Hay temores que, como llamas, arden fuerte, abruman.
De raíz arrancó ese amor inmaduro.
Siervo, de un corazón inseguro.
De su alma borró cualquier regusto.
Y de su vida entendió que no daría fruto.
Ese viejo amor, del pasado, ya perdido.
Esa vieja ilusión a la que renunció.
Y si, al final, tuvo sentido.
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