El Arethra
Poeta recién llegado
Tiemblo si me duele la voz hacia al sur,
en mi propio territorio
està el fermento de la culpa que yace
dormida en el lecho profundo.
Apenas si respira en mi
ese huèrfano habitante de los huesos.
Existe una tierra densa y desnutrida,
Allì hay un lugar donde he matado a todos los pàjaros.
Queda un triste racimo lastimando el firmamento,
leves criaturas colgando de las patas.
En esos dìas nunca apareciste.
Lleguè solo, me ahoguè por mi cuenta
mientras todos los niños besaban al sol
y en las calles blancas de la siesta rebotaban
los alegres chillidos de Dios.
Habìa cielos azules nauseabundos,
yo elegìa siempre el fuego y arrasar los campos,
soñaba con insectos y pieles escamosas,
mi parte humana flotaba rìo arriba.
Moverse con lògica de vìbora
en el barro frìo.
Decìan brujerìas las madres de la luna.
Habitualmente, no pienso mucho en eso.
Cualquier cosa podrìa haber nacido
para ser pisoteada con asco.
Recuerdo, yo siempre sonreìa
presa de una turbia condiciòn indescifrable.
Mis zapatillas sucias eran hienas
que cazaban criaturas inocentes.
En las huellas de los actos sin testigo
encontrè alguna forma del amor.
en mi propio territorio
està el fermento de la culpa que yace
dormida en el lecho profundo.
Apenas si respira en mi
ese huèrfano habitante de los huesos.
Existe una tierra densa y desnutrida,
Allì hay un lugar donde he matado a todos los pàjaros.
Queda un triste racimo lastimando el firmamento,
leves criaturas colgando de las patas.
En esos dìas nunca apareciste.
Lleguè solo, me ahoguè por mi cuenta
mientras todos los niños besaban al sol
y en las calles blancas de la siesta rebotaban
los alegres chillidos de Dios.
Habìa cielos azules nauseabundos,
yo elegìa siempre el fuego y arrasar los campos,
soñaba con insectos y pieles escamosas,
mi parte humana flotaba rìo arriba.
Moverse con lògica de vìbora
en el barro frìo.
Decìan brujerìas las madres de la luna.
Habitualmente, no pienso mucho en eso.
Cualquier cosa podrìa haber nacido
para ser pisoteada con asco.
Recuerdo, yo siempre sonreìa
presa de una turbia condiciòn indescifrable.
Mis zapatillas sucias eran hienas
que cazaban criaturas inocentes.
En las huellas de los actos sin testigo
encontrè alguna forma del amor.