Armand
Poeta asiduo al portal
Yo creo en el amor materialista
anarco y fascista.
Creo en las hadas sobrinas
de las putas que me olvidan
de madrugada.
En estos versos de nadie a nadie
en estas tontas coplas del adiós.
Que con palabras vanas se escriben solas como lo hacen las olas sobre el mar.
Yo creo en desperdiciar la juventud
en un aquelarre de rebeldía inútil
en el sutil desfallecer de los días
que parecen nunca terminar de doler.
En estos restos de carne y hueso
en estos sesos pisoteados por la droga.
Cuando uno tiene el alma dislocada
el corazón no puede levantar vuelo.
Es decir, prefiero las caricias mudas
y los besos hondos como cuchillos.
Los castillos que no se derrumban
con el simple pasar del viento.
Es decir, amo tu lengua cuando me abre el pecho
tus manos cuando me arrancan el corazón.
Tu sexo cuando por las noches
el vicio me hace perder la razón.
Yo creo en este amor idealista
hitleriano y marxista
que al "Che" le regala el alma
y le vende el cuerpo a Mussolini.
anarco y fascista.
Creo en las hadas sobrinas
de las putas que me olvidan
de madrugada.
En estos versos de nadie a nadie
en estas tontas coplas del adiós.
Que con palabras vanas se escriben solas como lo hacen las olas sobre el mar.
Yo creo en desperdiciar la juventud
en un aquelarre de rebeldía inútil
en el sutil desfallecer de los días
que parecen nunca terminar de doler.
En estos restos de carne y hueso
en estos sesos pisoteados por la droga.
Cuando uno tiene el alma dislocada
el corazón no puede levantar vuelo.
Es decir, prefiero las caricias mudas
y los besos hondos como cuchillos.
Los castillos que no se derrumban
con el simple pasar del viento.
Es decir, amo tu lengua cuando me abre el pecho
tus manos cuando me arrancan el corazón.
Tu sexo cuando por las noches
el vicio me hace perder la razón.
Yo creo en este amor idealista
hitleriano y marxista
que al "Che" le regala el alma
y le vende el cuerpo a Mussolini.