Un día volveré a ser yo,
mañana volveré a nacer,
un día me secaré el sudor,
y luego volveré a crecer.
Un día despertaré, y despierto,
volveré a empezar una nueva vida,
mañana veré si estando cubierto,
de tanta falsedad, se me agita la ira.
Estoy frente a mi y no puedo reconocer,
ese hombre agotado e inquietante,
su opaca figura volviendo a perder,
su imagen perfecta, silueta denigrante.
El hombre aquel que miro no puedo ser yo,
aquel hombre se a ido, se fué para siempre,
aquel hombre perdido, pobre hombre murió,
hoy es otro hombre, casual, diferente.
La pena volvió, el tiempo se ha ido,
la noche se detiene, llega el amanecer,
la lluvia no cesa, el viento perdido,
el cielo está negro de tanto llover.
Adiós pobre hombre, adiós complacido,
adiós a la pena y al dolor,
adiós a la vida y a su pobre castigo,
adiós a la suerte, adiós al amor.
mañana volveré a nacer,
un día me secaré el sudor,
y luego volveré a crecer.
Un día despertaré, y despierto,
volveré a empezar una nueva vida,
mañana veré si estando cubierto,
de tanta falsedad, se me agita la ira.
Estoy frente a mi y no puedo reconocer,
ese hombre agotado e inquietante,
su opaca figura volviendo a perder,
su imagen perfecta, silueta denigrante.
El hombre aquel que miro no puedo ser yo,
aquel hombre se a ido, se fué para siempre,
aquel hombre perdido, pobre hombre murió,
hoy es otro hombre, casual, diferente.
La pena volvió, el tiempo se ha ido,
la noche se detiene, llega el amanecer,
la lluvia no cesa, el viento perdido,
el cielo está negro de tanto llover.
Adiós pobre hombre, adiós complacido,
adiós a la pena y al dolor,
adiós a la vida y a su pobre castigo,
adiós a la suerte, adiós al amor.