azulalfilrojo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Todos indefectiblemente pasaremos por esa puerta que es la muerte. La lozanía de la juventud algunos la guardan en el espírit que no muere.
Tuve a mis amados viejos, mis nonos, mis tíos abuelos y los extraño tanto, fueron mis referentes más humanos, mis maestros más sabios,
y llevaban cicatrices, dolores angustiantes de los recuerdos de su juventud obligada a la guerra, al hambre, al exilio obligado...y sin embargo cantaban, decían versos, contaban historias ¡Dios cómo me son necesarios! La vida debería comenzar en la vejez.
Abrabesos amigo, vive muchos, muchos, pero muchos años más, porque eres necesario.
Agradecido estoy de tan gentil comentario, querida Ropittella.
Besos, poetisa.