Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Yo era uno contigo
Tiempo frío, erizadora abolición
de no tenerte ni por mal existencia.
Si, no te voy a negar que era uno contigo,
que ahuyentaba a los coches
que silbaban de una manera muy ruin,
eran, si eran un grosero plan que pagaban
un peso en la siesta de los cines
que leían tu adiós
Pero que no se te olvide,
que te extrañe todos los días
con todas sus horas,
que saltaba héroes que sabían hacer
sus monerías sin falta,
a mi me dio pena creerme
esquina con nariz cansada, que estornudaba
a veces cinco minutos
de tu breve compañía,
no olvido que siempre fue tarde
para invitarte a mi vida austera,
que yo hasta ahora no entiendo
los diez meses que pasamos juntos,
que de golpe me los quitaste como esa paleta
que disfrutaba un maldito octubre,
que hiciste añicos con devoción
de hacerle el daño solo ese día
Fuiste lunes tirano sin piedad.
Y te pido que hagas de mi lo que quieras,
yo era uno contigo, era yo.
Tiempo frío, erizadora abolición
de no tenerte ni por mal existencia.
Si, no te voy a negar que era uno contigo,
que ahuyentaba a los coches
que silbaban de una manera muy ruin,
eran, si eran un grosero plan que pagaban
un peso en la siesta de los cines
que leían tu adiós
Pero que no se te olvide,
que te extrañe todos los días
con todas sus horas,
que saltaba héroes que sabían hacer
sus monerías sin falta,
a mi me dio pena creerme
esquina con nariz cansada, que estornudaba
a veces cinco minutos
de tu breve compañía,
no olvido que siempre fue tarde
para invitarte a mi vida austera,
que yo hasta ahora no entiendo
los diez meses que pasamos juntos,
que de golpe me los quitaste como esa paleta
que disfrutaba un maldito octubre,
que hiciste añicos con devoción
de hacerle el daño solo ese día
Fuiste lunes tirano sin piedad.
Y te pido que hagas de mi lo que quieras,
yo era uno contigo, era yo.
::
::