Elvis Reinerio
Poeta recién llegado
Yo la amaba como mil romeos juntos
¡Era mi vida!, era toda expresión de contento
Su mirada, sus besos, esos eternos látigos
De amor que desprendían de sus ojos
¡Era mi vida!, era toda expresión de contento
Su mirada, sus besos, esos eternos látigos
De amor que desprendían de sus ojos
YO LA AMABA A MARES
Triste y solo como el mar que vaga entre las olas,
como el amante que llora al ver las rosas rojas,
como el risueñor que muere por una rosa roja
triste, triste sollozando ante su ausencia.
Sin ella, sin ella
Manchando las cortinas del cielo con sangre
cada vez que el sol se enciende sin ella,
sin esa flor que marchitaba los inviernos de mi vida
y luego las disfrazaba de eternas primaveras.
Sin ella, sin ella
Sin esa flor que hacía que renaciera mi sepulturera
vida con tan solo un beso.
Y hoy que sólo me quedan las cenizas de su recuerdo,
el dolor de mis lágrimas crucificándome cada ves
que el sol me reclama por ella
Ya no está ella, ya no está ella
Solo esta el perfume moribundo de sus labios,
la nebulosa ausencia de su mirada,
rodando, rodando como tranvía
abierto en el destino.
Sin ella, Sin ella
Varado en las playas de mi recuerdo
sufriendo y llorando como mendigó de pan,
como mendigo bebiendo de las ruedas
húmedas de su recuerdo, rodando, rodando.
Sin ella, sin ella
como el amante que llora al ver las rosas rojas,
como el risueñor que muere por una rosa roja
triste, triste sollozando ante su ausencia.
Sin ella, sin ella
Manchando las cortinas del cielo con sangre
cada vez que el sol se enciende sin ella,
sin esa flor que marchitaba los inviernos de mi vida
y luego las disfrazaba de eternas primaveras.
Sin ella, sin ella
Sin esa flor que hacía que renaciera mi sepulturera
vida con tan solo un beso.
Y hoy que sólo me quedan las cenizas de su recuerdo,
el dolor de mis lágrimas crucificándome cada ves
que el sol me reclama por ella
Ya no está ella, ya no está ella
Solo esta el perfume moribundo de sus labios,
la nebulosa ausencia de su mirada,
rodando, rodando como tranvía
abierto en el destino.
Sin ella, Sin ella
Varado en las playas de mi recuerdo
sufriendo y llorando como mendigó de pan,
como mendigo bebiendo de las ruedas
húmedas de su recuerdo, rodando, rodando.
Sin ella, sin ella
PRECIOSO, SIN MAS QUE DECIR APLAUSOS
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