Sara_Vargas
Poeta recién llegado
Yo me largo y te dejo ahí sin tocarte,
después de todo sigues intacto
justo como te encontré.
Me largo, o lo que queda de mí
pues me deshice mil veces con tu pulso,
me consumí en el deseo de rozarte el aliento,
de oler tu pasión, de escucharla;
sentirla goteando sobre mi desnuda inocencia.
Me largo, ya qué me importa
si no sé como poner los ojos cuando te me cruzas;
quizás es que los tengo bizcos y por eso no me quieres.
Puedes quedarte con mis labios rojos; infinitos,
pero yo lo he decidido;
esta noche me largo,
te dejo solo y sin penumbra.
después de todo sigues intacto
justo como te encontré.
Me largo, o lo que queda de mí
pues me deshice mil veces con tu pulso,
me consumí en el deseo de rozarte el aliento,
de oler tu pasión, de escucharla;
sentirla goteando sobre mi desnuda inocencia.
Me largo, ya qué me importa
si no sé como poner los ojos cuando te me cruzas;
quizás es que los tengo bizcos y por eso no me quieres.
Puedes quedarte con mis labios rojos; infinitos,
pero yo lo he decidido;
esta noche me largo,
te dejo solo y sin penumbra.