Yo no pretendo
ser la huella por donde debas pisar.
ser la huella por donde debas pisar.
Yo no pretendo
ser la senda que guía tu camino.
ser la senda que guía tu camino.
Yo no pretendo,
ser la estrella que ilumines tus noches
ni las sabanas con que te has de tapar,
no prentendo ser vaso de agua donde apagues tu sed,
ni recuerdo en tu memoria,
ni la memoria que te haga recordar.
ser la estrella que ilumines tus noches
ni las sabanas con que te has de tapar,
no prentendo ser vaso de agua donde apagues tu sed,
ni recuerdo en tu memoria,
ni la memoria que te haga recordar.
No pretendo ser hoja,
donde escribas los versos que te hagan llorar,
ni el sueño que te despierte
ni la ilusión que te haga soñar.
donde escribas los versos que te hagan llorar,
ni el sueño que te despierte
ni la ilusión que te haga soñar.
No pretendo ser tu lágrima
que escueza cuando tu rostro recorra,
no pretendo ser tu tristeza
ni tampoco tu alegria ser.
que escueza cuando tu rostro recorra,
no pretendo ser tu tristeza
ni tampoco tu alegria ser.
No pretendo ser tu gloria
si la gloria es para un día.
si la gloria es para un día.
No pretendo tus adioses,
sólo quiero buenos días,
mañanas de largos inviernos
veranos de largos días.
sólo quiero buenos días,
mañanas de largos inviernos
veranos de largos días.
No pretendo ser billetera
para comprar tu aprecio
ni pretendo ser clausura
de tus sentimientos ocultos.
para comprar tu aprecio
ni pretendo ser clausura
de tus sentimientos ocultos.
No pretendo aunque lo pienses,
que soy experimento del destino
sólo soy aquella piedra
que se cruzó en tu camino.
que soy experimento del destino
sólo soy aquella piedra
que se cruzó en tu camino.
Sólo pretendo sonrisas,
tu mirada mirando al cielo,
tu anñoranza, tu consuelo
tu cabeza apoyada en mi hombro.
tu mirada mirando al cielo,
tu anñoranza, tu consuelo
tu cabeza apoyada en mi hombro.
Sólo pretendo silencios
cuando de hablar te hayas cansado
un breve gesto tan diminuto
que tu consciencia antes de advertirla,
ya lo haya olvidado.
cuando de hablar te hayas cansado
un breve gesto tan diminuto
que tu consciencia antes de advertirla,
ya lo haya olvidado.
Yo no pretendo ser la lección de tu vida
ni la historia que debas contar.
ni la historia que debas contar.
Yo sólo pretendo, eso,
amarte....nada más.
amarte....nada más.
::