Eladio Trigo
Poeta fiel al portal
YO NO VIVO.
Y hoy he vuelto a caer en el
propio rechazo que ayer me hice.
Mis huellas, yermas, vuelvo a pisar
en diferente día, con el mismo sol.
Más odiarme, ya no puedo por ello,
y la tristeza, ya esta triste, mas, no
le puedo pedir, mas, no quiero sentir.
propio rechazo que ayer me hice.
Mis huellas, yermas, vuelvo a pisar
en diferente día, con el mismo sol.
Más odiarme, ya no puedo por ello,
y la tristeza, ya esta triste, mas, no
le puedo pedir, mas, no quiero sentir.
Miro a mí alrededor y nada guardo.
Siempre el mismo color con el mismo
aroma. La misma sombra llena de
las mismas mentiras vacías, mismo
reflejo en mis ojos, mismos sueños
difuminados, misma cobardía.
Siempre el mismo color con el mismo
aroma. La misma sombra llena de
las mismas mentiras vacías, mismo
reflejo en mis ojos, mismos sueños
difuminados, misma cobardía.
No logro cambiar mi horizonte
pues, mi mente, esta ocupada por un
laberinto y, la salida, nunca encuentro.
Y mora de pena mi melancolía, y lloro
por la figura de mi, no presencia.
pues, mi mente, esta ocupada por un
laberinto y, la salida, nunca encuentro.
Y mora de pena mi melancolía, y lloro
por la figura de mi, no presencia.
Aun no brota la vida en mi tierra y,
en mi propio vuelo, vuelo perdido.
Me sangra el olvido y esta herida no
se cierra. Miro lo que de mi queda,
y nada miro, mi existencia, no tiene
sentido, no tiene amante, yo no vivo.
en mi propio vuelo, vuelo perdido.
Me sangra el olvido y esta herida no
se cierra. Miro lo que de mi queda,
y nada miro, mi existencia, no tiene
sentido, no tiene amante, yo no vivo.
Eladio Trigo.
11.07.09
11.07.09