iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quiero grabarte en la frente
el fuego de mis besos
y cada vez que te mires
te queme.
Quiero inscribirte en los brazos
la furia de mis palabras
para que, al desnudarte
te laceren.
Quiero abrir mi pecho de golondrina
y dejarte salir,
Quebrar mi cabeza de nuez hueca
y ya no existir.
Alejar los fantasmas de mi ventana,
que de ti cada noche me hablan.
Tirar mis sueños espantados,
mis dulces sueños espantados,
que me miran con enormes ojos de plata.
¿Donde fue que olvide la certeza?
¿Cuándo transforme mi alma en cúmulo
de basura y tristeza?
Quiero arrojar piedras como antaño,
a la laguna negra que aparece
siempre en mi sueño,
cuando te evoco como Maestro,
como demonio, como eunuco, como mi dueño.
Quiero tener el cincel inequívoco
para esculpirte en los ojos mi imagen.
No quiero que vuelvas, no quiero verte
solo quiero que nadie te toque
que nadie te bese.
Voy a grabar en todos los cielos,
en cada uno de los infiernos de Dante,
mi odio amoroso
amado odio,
odioso deseo perenne de amarte.
el fuego de mis besos
y cada vez que te mires
te queme.
Quiero inscribirte en los brazos
la furia de mis palabras
para que, al desnudarte
te laceren.
Quiero abrir mi pecho de golondrina
y dejarte salir,
Quebrar mi cabeza de nuez hueca
y ya no existir.
Alejar los fantasmas de mi ventana,
que de ti cada noche me hablan.
Tirar mis sueños espantados,
mis dulces sueños espantados,
que me miran con enormes ojos de plata.
¿Donde fue que olvide la certeza?
¿Cuándo transforme mi alma en cúmulo
de basura y tristeza?
Quiero arrojar piedras como antaño,
a la laguna negra que aparece
siempre en mi sueño,
cuando te evoco como Maestro,
como demonio, como eunuco, como mi dueño.
Quiero tener el cincel inequívoco
para esculpirte en los ojos mi imagen.
No quiero que vuelvas, no quiero verte
solo quiero que nadie te toque
que nadie te bese.
Voy a grabar en todos los cielos,
en cada uno de los infiernos de Dante,
mi odio amoroso
amado odio,
odioso deseo perenne de amarte.