AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
YO SÉ QUE ESTÁS
Siempre estás:
sería inútil no apreciarte.
En el primer atado de la alborada:
estás como la sangre
en mi cuerpo, nutriéndome,
estampillando designios;
evidenciando la locura,
empapándome de ternura,
como en otros tiempos;
cuando yo era sabio y bello.
Algunas madrugadas:
pregunto, ¿cómo el corazón
de una mujer, convierte
en príncipe a una rana frugal?
Hay estrellas en la mar
que no alumbran, porque tu
la de siempre alumbras todo.
Dime amor, que siempre estás:
¿Cuándo tendré tus colores
en mis sienes históricas?
No hace falta que respondas:
aún en la humedad
de mi tálamo, el espliego
De tus manos y el sonido de tus labios
endulzan mi numen de amor
augus 28 mayo 2012.
Siempre estás:
sería inútil no apreciarte.
En el primer atado de la alborada:
estás como la sangre
en mi cuerpo, nutriéndome,
estampillando designios;
evidenciando la locura,
empapándome de ternura,
como en otros tiempos;
cuando yo era sabio y bello.
Algunas madrugadas:
pregunto, ¿cómo el corazón
de una mujer, convierte
en príncipe a una rana frugal?
Hay estrellas en la mar
que no alumbran, porque tu
la de siempre alumbras todo.
Dime amor, que siempre estás:
¿Cuándo tendré tus colores
en mis sienes históricas?
No hace falta que respondas:
aún en la humedad
de mi tálamo, el espliego
De tus manos y el sonido de tus labios
endulzan mi numen de amor
augus 28 mayo 2012.