yo se que hago mal con decirte
que desciendes de la luna repleta de luz en la nada,
y que sepas cuanto esplendor derrama el cabello sobre el ángulo de los ojos.
Y peor, y peor que sepas el peso de tus manos en el fondo del valle
lejos, de todo ser, de toda desdicha que tienes en ti, que tanto temen los que no saben y temen los que temen por que saben,
Si, muy mal en que comprendas lo que significa tu cuerpo a la orilla de la sed.
De las redes que no rompe tu piel
Y de las cosas que caen entre tu dedos que reinan lejanos,
Si, como de repente estalla la luz y todo ese conocimiento sea tu escudo
Y me prives de ti,
De todo lo que nos une, de todo lo que me tienta.
que desciendes de la luna repleta de luz en la nada,
y que sepas cuanto esplendor derrama el cabello sobre el ángulo de los ojos.
Y peor, y peor que sepas el peso de tus manos en el fondo del valle
lejos, de todo ser, de toda desdicha que tienes en ti, que tanto temen los que no saben y temen los que temen por que saben,
Si, muy mal en que comprendas lo que significa tu cuerpo a la orilla de la sed.
De las redes que no rompe tu piel
Y de las cosas que caen entre tu dedos que reinan lejanos,
Si, como de repente estalla la luz y todo ese conocimiento sea tu escudo
Y me prives de ti,
De todo lo que nos une, de todo lo que me tienta.
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