rudyvaldenegro
Poeta recién llegado
¡Yo sé cuán digna eres de ti ¡,
Cuaánto te debes a ti misma
Y cuánto se merece encontrar
Tu belleza y dignidad
Lo mejor de la tierra,
En una larga vida sin llantos
Ni en pálidos inviernos,
Cuando dejo caer mi pesada cabeza
Soñolientamente sobre la almohada de la luna
Vencida por la gravedad de los deberes
Lejos de las plumas más suaves del mundo.
Cuando creo que me sumaré a tu lecho
Si cierro mis párpados fatigados
Uniéndome paralelamente
A la fragilidad de tu resuello.
Yo sé que a ti también
El cansancio te asesina
Cuando pierdes el sentido
Y te sientes sin sangre,
Y te falta
Hasta el aliento
Cuando te abandona
La respiración,
Cuando recuerdas esas claras épocas
De tu abundancia disiparse
En los trenes que se llevan un tanto más
De la sencilla arcilla de tu juventud,
Cuando el tiempo se hace tu enemigo,
Cuando te comparas con los estándares de la moda,
Cuando tus vecinos te hacen la guerra
Y cuando ya has asumido bien
Que aquí las lágrimas
Ya no son útiles gotas de agua.
¡Yo sé quien eres!,
Sé cuánto el día lunes te deprime.
Yo sé cuán digna eres de besos
En largas horas de amor
Sin muerte
Cuando tocas el fondo
De tu abismo
Negro,
Cuando te sueñas
Rodeada de charcos
Sangrientos,
Y cuando te elevas
Como una musa blanca
Envuelta
En la áspera soledad
De tus sábanas vacías.
Yo estoy hecho
De la misma materia,
Llevo la misma enfermedad
De tus demonios hacia los destierros
En los espacios donde anida
La inconformidad eterna.
Suelo soñar ser todavía más.