Felipe Antonio Santorelli
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo derrumbo fronteras
con puñales perlados
y me enfrento al tirano
por tu amor nada más
y mi furia
es lujuria
que te abraza
y me abrasa
sin poderlo evitar.
Y mi fuego es tu fuego
y tu brasa es caricia
y tu aliento es la brisa
de los mares en malva,
y tu brecha
me acecha
me vigila muy tierna,
y me entrega el aroma
de las flores de abril.
Diez cuchillos de palo
le daría yo a tu brío,
esta noche de encanto
en que grito que es mío
el tesoro guardado
en las cuevas ecuóreas
de tus piernas de perla.
Cien torrentes de miel
le daría yo a tus labios
de abejera presencia
y de rojo rubor,
esta noche augurada
entre el trueno y el rayo,
yo seré tu caballo
tu monzón
tu tornado
y también tu huracán.
Yo seré tu huracán
con puñales perlados
y me enfrento al tirano
por tu amor nada más
y mi furia
es lujuria
que te abraza
y me abrasa
sin poderlo evitar.
Y mi fuego es tu fuego
y tu brasa es caricia
y tu aliento es la brisa
de los mares en malva,
y tu brecha
me acecha
me vigila muy tierna,
y me entrega el aroma
de las flores de abril.
Diez cuchillos de palo
le daría yo a tu brío,
esta noche de encanto
en que grito que es mío
el tesoro guardado
en las cuevas ecuóreas
de tus piernas de perla.
Cien torrentes de miel
le daría yo a tus labios
de abejera presencia
y de rojo rubor,
esta noche augurada
entre el trueno y el rayo,
yo seré tu caballo
tu monzón
tu tornado
y también tu huracán.
Yo seré tu huracán
::