marquelo
Negrito villero
Yo sería un punto blanco de miles de aristas,
si se dispersara la gente entre ese mar
de alientos que envenenan al viento.
Sería miles historias y miles lugares
seria banco, barco y puerto,
si anidasen en mí, las quejumbrosas
voces ahogadas en el grito de sus sueños.
Seria campo, flora y savia ardiente.
Pero este mar de onomatopeyas humanas
son caminos de piedras espinosas,
pantanos revueltos de espíritus en discordia,
y toda la medida de estas cosas son trajes
vestidos de panteón.
Yo seria un elemento feliz
una saya encumbrada con aliento de colores,
gota de rocío germinando un arco iris
o aliento, bañando el pétalo de una rosa.
Pero estos tipos de puntos negros
que para algunos son sol de mediodía
hierba altiva como espigas
no son más que ocasos mal vestidos
con olor a naftalina,
estrellas
guiándonos hacia algún abismo para arrojar nuestros nombres.
El Universo me ha hecho una hechura mal
cosida, una lágrima que ha caído ahogándome
en la hoguera.
Pudo hacerme un vestido blanco, sin jactarse
de su significado
me hubiera hecho totalmente un punto libre.
Última edición: