guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Fue mi culpa,
toda mi culpa,
por enamorarme de ti, sin saber tu nombre,
ni de donde eras,
enamorarme de ti,
si verte ni tocar tus manos mas de dos veces,
una para sentir tu piel,
y la otra para cruzar cualquier frontera.
Fue mi culpa,
pues quien soy yo en el amor,
nadie!
un pobre tonto
que se enamora de cualquier manera
de cualquier forma,
ingrata vida me ciega ante cualquier luz,
ante cualquier vela,
ante cualquier rayo ultravioleta,
no se como para aquellos sentimientos mios,
sin tener muha suerte.
Yo no se si me matará tu ausencia,
pero nadie me llame cobarde,
sin saber hasta donde llegaría por ver sus cabellos,
cuantas ventanas se quedaron abriertas,
ahora no se como cerrarlas,
si a lo lejos había visto un camino,
ahora no distingo su recorrido,
muy vacío,
vacío...
Fue mi culpa no saber amar,
pues me enamoré de ti,
y tú que nunca me veías,
ja! era como que nunca me querías,
pero mis ojos se cerraban ante esas vistas,
mis oídos ante aquellas melodías,
que nunca supe leer,
que nunca supe querer
pues si esa palabra amigo la repetiste mil veces,
no es que era mi mente,
era mi corazón que no quería dar cuenta
del significado de aquella...
hoy!
tan lejana tú
y tus hermosas cordilleras,
tan lejanas de esta mi alma América
y de mis estrellas...
como te he de querer si no te tengo,
tan solo me muero
tan solo
sin un sitio ya para caerme muerto,
ni en la tierra ni en el infierno...
Si algun día comprendes que yo te quise,
sonrie y se feliz,
yo te miraré de cualquier parte,
de cualquier cielo,
de cualquier aire,
de donde sea pues si no soy feliz contigo,
no lo seré con nadie,
aunque ya estas palabras
las escuches demasiado tarde,
tan tarde...
toda mi culpa,
por enamorarme de ti, sin saber tu nombre,
ni de donde eras,
enamorarme de ti,
si verte ni tocar tus manos mas de dos veces,
una para sentir tu piel,
y la otra para cruzar cualquier frontera.
Fue mi culpa,
pues quien soy yo en el amor,
nadie!
un pobre tonto
que se enamora de cualquier manera
de cualquier forma,
ingrata vida me ciega ante cualquier luz,
ante cualquier vela,
ante cualquier rayo ultravioleta,
no se como para aquellos sentimientos mios,
sin tener muha suerte.
Yo no se si me matará tu ausencia,
pero nadie me llame cobarde,
sin saber hasta donde llegaría por ver sus cabellos,
cuantas ventanas se quedaron abriertas,
ahora no se como cerrarlas,
si a lo lejos había visto un camino,
ahora no distingo su recorrido,
muy vacío,
vacío...
Fue mi culpa no saber amar,
pues me enamoré de ti,
y tú que nunca me veías,
ja! era como que nunca me querías,
pero mis ojos se cerraban ante esas vistas,
mis oídos ante aquellas melodías,
que nunca supe leer,
que nunca supe querer
pues si esa palabra amigo la repetiste mil veces,
no es que era mi mente,
era mi corazón que no quería dar cuenta
del significado de aquella...
hoy!
tan lejana tú
y tus hermosas cordilleras,
tan lejanas de esta mi alma América
y de mis estrellas...
como te he de querer si no te tengo,
tan solo me muero
tan solo
sin un sitio ya para caerme muerto,
ni en la tierra ni en el infierno...
Si algun día comprendes que yo te quise,
sonrie y se feliz,
yo te miraré de cualquier parte,
de cualquier cielo,
de cualquier aire,
de donde sea pues si no soy feliz contigo,
no lo seré con nadie,
aunque ya estas palabras
las escuches demasiado tarde,
tan tarde...