coral
Una dama muy querida en esta casa.
xxxxxxxx
Yo te amé… ¡ como se ama la primavera!
como se sueña en las noches,
noches incrustadas entre las estrellas,
¡como la vida corriendo en la sangre de las venas!
Te amé… con la locura de esta vida tan paralela,
ardiendo leños en un fuego, para hacer cenizas tu ausencia
y suspirándole al viento, contaminado con mi condena,
preguntando donde quedo mi paz
esa paz…que tenia¡ antes que te quisiera!
Yo te amé…y te hice anfitrión de mi sonrisa,
el dueño de mis desdichas,
el lazarillo de mis caminos,
¡el holocausto de mi destino!
Un destino, donde al final, los dos estamos perdidos
y yo que siempre pensaba…
pensaba que siempre me cantarías con tu dulce trino,
que tomados de las manos… recorriéramos los caminos,
caminos sembrados con espigas dorada de trigo,
que entrelazados nuestros brazos, sintiéramos nuestro amparo,
¡para no tiritar de frío entre el aserrín del olvido!
y nuestros lechos vacíos.
Prudencia Arenas
Coral
Yo te amé… ¡ como se ama la primavera!
como se sueña en las noches,
noches incrustadas entre las estrellas,
¡como la vida corriendo en la sangre de las venas!
Te amé… con la locura de esta vida tan paralela,
ardiendo leños en un fuego, para hacer cenizas tu ausencia
y suspirándole al viento, contaminado con mi condena,
preguntando donde quedo mi paz
esa paz…que tenia¡ antes que te quisiera!
Yo te amé…y te hice anfitrión de mi sonrisa,
el dueño de mis desdichas,
el lazarillo de mis caminos,
¡el holocausto de mi destino!
Un destino, donde al final, los dos estamos perdidos
y yo que siempre pensaba…
pensaba que siempre me cantarías con tu dulce trino,
que tomados de las manos… recorriéramos los caminos,
caminos sembrados con espigas dorada de trigo,
que entrelazados nuestros brazos, sintiéramos nuestro amparo,
¡para no tiritar de frío entre el aserrín del olvido!
y nuestros lechos vacíos.
Prudencia Arenas
Coral
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