Jorge Alexander Caicedo
Poeta recién llegado
Yo te busco en mis noches
en lo más alto del árbol del sueño
descalzo y con los días cansados
lejos de rostros verdugos.
Yo te busco en la sombra
mujer alada que rasgas el cielo
abres las manos y escapa la luna;
yo te llamo en el aullido de lobo
en el laberinto del viento.
Yo te busco en las gotas de lluvia
que esculpen tu recuerdo en la tarde;
palpita en mis manos el verso
lo visto de labios y te busco.
Aun despierto te busco,
se esconde la lluvia en la ciudad;
sus transeúntes sonámbulos
enmarcan los días, los espacios
cuelga en su ventana el tedio.
Y abro los ojos
como puñales en la niebla
mis manos escarban la carne
destrozan el pecho;
vuela pájaro de fuego
entrega las ansias
a tu amada.
en lo más alto del árbol del sueño
descalzo y con los días cansados
lejos de rostros verdugos.
Yo te busco en la sombra
mujer alada que rasgas el cielo
abres las manos y escapa la luna;
yo te llamo en el aullido de lobo
en el laberinto del viento.
Yo te busco en las gotas de lluvia
que esculpen tu recuerdo en la tarde;
palpita en mis manos el verso
lo visto de labios y te busco.
Aun despierto te busco,
se esconde la lluvia en la ciudad;
sus transeúntes sonámbulos
enmarcan los días, los espacios
cuelga en su ventana el tedio.
Y abro los ojos
como puñales en la niebla
mis manos escarban la carne
destrozan el pecho;
vuela pájaro de fuego
entrega las ansias
a tu amada.
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