GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo te busque,
en las mañanas de rocío,
donde las gotas rozaban mi cuerpo,
-fecundo de ansias-
-ardiente de deseos-
Lluvia de risas en mi boca ansiaba
en ríos de pasión,
-yo te hallaba-
Yo te busque,
entre el verde horizonte,
entre cimas y montes,
entre las mosquetas silvestres,
que rinden sus gamas colórales,
matizando el campo de los bosques
Si te conocía,
en las calidas mañanas,
allí donde el sol nace reluciente,
allí donde quema la frente de mi alma,
y sus besos son llamas de ternura
Si te añoraba,
entre el pasar inadvertido del canto de un ave,
sobrevolando el viento,
alcanzando el cielo,
-allí te ansiaba-
Así,
yo te busque,
y te sentí en mis deseos,
tocando cada curva de mi talle,
cada raíz
cada surco
cada pliegue de mi cuerpo,
recostándome,
-en ti-
Así,
yo te busque,
firme en las llanuras de mi ser,
infiltrándote en mi,
alojándote lentamente,
robándote mi calma,
Arrebatándome mi alma
Grechka Lee Maldonado
Julio 7,2008
en las mañanas de rocío,
donde las gotas rozaban mi cuerpo,
-fecundo de ansias-
-ardiente de deseos-
Lluvia de risas en mi boca ansiaba
en ríos de pasión,
-yo te hallaba-
Yo te busque,
entre el verde horizonte,
entre cimas y montes,
entre las mosquetas silvestres,
que rinden sus gamas colórales,
matizando el campo de los bosques
Si te conocía,
en las calidas mañanas,
allí donde el sol nace reluciente,
allí donde quema la frente de mi alma,
y sus besos son llamas de ternura
Si te añoraba,
entre el pasar inadvertido del canto de un ave,
sobrevolando el viento,
alcanzando el cielo,
-allí te ansiaba-
Así,
yo te busque,
y te sentí en mis deseos,
tocando cada curva de mi talle,
cada raíz
cada surco
cada pliegue de mi cuerpo,
recostándome,
-en ti-
Así,
yo te busque,
firme en las llanuras de mi ser,
infiltrándote en mi,
alojándote lentamente,
robándote mi calma,
Arrebatándome mi alma
Grechka Lee Maldonado
Julio 7,2008
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