versus
Poeta recién llegado
Yo te encontré en la tarde de los lirios
cuando el amor zarpaba de tu puerto,
cuando el jardín marchito se quedaba
llorando al corazón que estaba yerto.
Tenías la esperanza vagabunda
rompiendo con lo falso y con lo cierto
atada a cinturones de papeles
queriendo florecer ante al desierto.
La luna era una larga mariposa
dejando en tu calor el mío injerto,
te di la flecha pura de los labios
me diste tú el mejor fruto del huerto.
Después de construirte en la cintura
un ramo de palomas como experto,
te vi volar sin pan para mi boca
y junto al breve amor estuve muerto.