No existía, no, no estaba
Yo mismo inventé a su gente
Sólo existía en mi mente,
Sólo estaba si soñaba.
Si en silencia me encerraba
Para no ser molestado
Para soñar el momento,
En mi mundo, a mi manera,
Aunque el mundo no existiera.
Aunque fuera un invento.
Tanto empeño puse en ello
Que creí mi propia historia
Y hasta viví en la gloria
Viéndolo todo tan bello...
Que acuñaba con mi sello
Cuanto tenía en mis manos.
Con tanta fuerza apretaba
Que se quedaban vacía
Mientras mi boca decía...
¡No existía, no, no estaba!
Trampas son las de tus ojos
Que me inspiraron estrellas.
De entre todas las más bellas.
Trampas son de mis antojos
Consuelo de mis enojos
Un mundo por mí creado
De beldad inigualable.
Manojos de clavellinas
Trinos de mil golondrinas,
Verso en mujer plasmado
Paradoja de la vida
Que hizo verdad el sueño
Obligando a su dueño
Al verte de amor parida.
Ver su creencia torcida
Cada vez que te tocaba
Y decir con ilusión
Que el amor por él soñado
Existía, aunque olvidado,
Cuando sus labios besaba.
Yo mismo inventé a su gente
Sólo existía en mi mente,
Sólo estaba si soñaba.
Si en silencia me encerraba
Para no ser molestado
Para soñar el momento,
En mi mundo, a mi manera,
Aunque el mundo no existiera.
Aunque fuera un invento.
Tanto empeño puse en ello
Que creí mi propia historia
Y hasta viví en la gloria
Viéndolo todo tan bello...
Que acuñaba con mi sello
Cuanto tenía en mis manos.
Con tanta fuerza apretaba
Que se quedaban vacía
Mientras mi boca decía...
¡No existía, no, no estaba!
Trampas son las de tus ojos
Que me inspiraron estrellas.
De entre todas las más bellas.
Trampas son de mis antojos
Consuelo de mis enojos
Un mundo por mí creado
De beldad inigualable.
Manojos de clavellinas
Trinos de mil golondrinas,
Verso en mujer plasmado
Paradoja de la vida
Que hizo verdad el sueño
Obligando a su dueño
Al verte de amor parida.
Ver su creencia torcida
Cada vez que te tocaba
Y decir con ilusión
Que el amor por él soñado
Existía, aunque olvidado,
Cuando sus labios besaba.
::
::