pumuki
Poeta asiduo al portal
Un gesto sordo en el aire
una palabra inválida
en el alféizar de la ventana;
un adiós clamoroso
sin sentido y sin ruido.
Noche oscura amiga
fiel puerta de la hermosura
donde infinitas estrellas
se hincan como chinchetas.
Sangre, vestido del triste clavel
sal de mis impuras venas
y chorrea, ágil, en la tierra
gotas amargas de pena.
Pasos sin dueño lejanos,
estrofas de un poema perdido;
mis ojos vagan hambrientos
pidiendo ayuda entre quejidos.
Latidos lentos cual bolero
tristes y sin aliento
abatidos golpean mi pecho
cansado de llorar.
Sollozos, el compás del verso,
lamento agudo del silencio
eco hediondo de mis entrañas;
carne podrida para alimañas.
Angustia sin ningún consuelo,
la pena habita y duerme
sola y triste sobre el suelo
presa de mi propio tormento.
Desierto de arena y hielo
agita el mar en calma;
ventisca en el arenal,
tormenta en altamar.
Muerte sin calma y paz
perturbación de mi alma,
pesa sobre mí, me mata
la pesada culpa
de que yo te quería.
una palabra inválida
en el alféizar de la ventana;
un adiós clamoroso
sin sentido y sin ruido.
Noche oscura amiga
fiel puerta de la hermosura
donde infinitas estrellas
se hincan como chinchetas.
Sangre, vestido del triste clavel
sal de mis impuras venas
y chorrea, ágil, en la tierra
gotas amargas de pena.
Pasos sin dueño lejanos,
estrofas de un poema perdido;
mis ojos vagan hambrientos
pidiendo ayuda entre quejidos.
Latidos lentos cual bolero
tristes y sin aliento
abatidos golpean mi pecho
cansado de llorar.
Sollozos, el compás del verso,
lamento agudo del silencio
eco hediondo de mis entrañas;
carne podrida para alimañas.
Angustia sin ningún consuelo,
la pena habita y duerme
sola y triste sobre el suelo
presa de mi propio tormento.
Desierto de arena y hielo
agita el mar en calma;
ventisca en el arenal,
tormenta en altamar.
Muerte sin calma y paz
perturbación de mi alma,
pesa sobre mí, me mata
la pesada culpa
de que yo te quería.
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