Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Permite corazón tu estruendo,
deja que los latidos aumenten;
deja que el tum-tum no decaiga
y observa tus lágrimas fluir.
Órgano vulnerable, no mueras,
todavía tienes poco que entregar
aunque tu moribundo acento diga ¡no!
Corazón roto y decaído,
vuelve a tu constancia de poder,
si tienes una falla más...¡Morirás!
deja que los latidos aumenten;
deja que el tum-tum no decaiga
y observa tus lágrimas fluir.
Órgano vulnerable, no mueras,
todavía tienes poco que entregar
aunque tu moribundo acento diga ¡no!
Corazón roto y decaído,
vuelve a tu constancia de poder,
si tienes una falla más...¡Morirás!
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