Yo vendo un poema
algunas desubicadas letras
recogidas del trasfondo de alguna calle sin semáforo
Las he recluido en terrones de terror
de labios temblorosos
y de la punta de los dedos
que portan lápices con puntas de sangre
Las he ido coleccionando ojo a ojo
y de hambre en hambre
en charcas de orines de borrachos
y de sus bolsillos descolgados
y de sus piedras que aúllan en el zapato…
Sí, yo vendo un poema
una colección de minúsculas letras:
casi unas lágrimas de la gata reincidente:
lujurioso estrepito sobre los tanques de basura
casi un tintineo de tacones
de la última puta que reclama su pago
sentada en el borde de su sombra
desglosando su postrimero fragmento de hierba
y casi un sueño del que no sueña
ni durmiendo en cartones de la International Paper
Este poema, gráfico de la nada
mercancía sin marca
colgado en el estante de mis males, está a la venta
te lo vendo por tu vagamundo silencio y una patada
al centro de mi alma
-Trato hecho- me pagas
y te marchas.
algunas desubicadas letras
recogidas del trasfondo de alguna calle sin semáforo
Las he recluido en terrones de terror
de labios temblorosos
y de la punta de los dedos
que portan lápices con puntas de sangre
Las he ido coleccionando ojo a ojo
y de hambre en hambre
en charcas de orines de borrachos
y de sus bolsillos descolgados
y de sus piedras que aúllan en el zapato…
Sí, yo vendo un poema
una colección de minúsculas letras:
casi unas lágrimas de la gata reincidente:
lujurioso estrepito sobre los tanques de basura
casi un tintineo de tacones
de la última puta que reclama su pago
sentada en el borde de su sombra
desglosando su postrimero fragmento de hierba
y casi un sueño del que no sueña
ni durmiendo en cartones de la International Paper
Este poema, gráfico de la nada
mercancía sin marca
colgado en el estante de mis males, está a la venta
te lo vendo por tu vagamundo silencio y una patada
al centro de mi alma
-Trato hecho- me pagas
y te marchas.
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