guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Vengo del sur, muy del sur,
donde la tierra quema,
las gaviotas cantan penas
y los amores se congelan.
De ahí se relata la historia
de una niña que fue mujer antes de tiempo,
que conoció el sexo y el arte de las ventas
siendo el producto su esquelético cuerpo.
Culpa del tiempo, del viento.
Los viajes del viento se llevan el silencio
de los sollozos que durante las madrugadas
que la niña lanzaba bajo la carpa del negocio.
Vengo del sur, muy del sur,
y ya la niña ha muerto sin cruz
ni cura que la libere de sus pecados ajenos.
Ha muerto de cansancio,
ahogada por el sudor de extraños
y embriagada por el aliento de dragón
que lanzaban sus clientes ausentes de corazón.
No llora la niña ahora,
y dicen que se le ve jugando sobre las lápidas
de quienes fueron sus clientes impávidos.
Yo vengo del sur, muy del sur,
donde las niñas muertas juegan con muñecas
vestidas de tela de araña.
donde la tierra quema,
las gaviotas cantan penas
y los amores se congelan.
De ahí se relata la historia
de una niña que fue mujer antes de tiempo,
que conoció el sexo y el arte de las ventas
siendo el producto su esquelético cuerpo.
Culpa del tiempo, del viento.
Los viajes del viento se llevan el silencio
de los sollozos que durante las madrugadas
que la niña lanzaba bajo la carpa del negocio.
Vengo del sur, muy del sur,
y ya la niña ha muerto sin cruz
ni cura que la libere de sus pecados ajenos.
Ha muerto de cansancio,
ahogada por el sudor de extraños
y embriagada por el aliento de dragón
que lanzaban sus clientes ausentes de corazón.
No llora la niña ahora,
y dicen que se le ve jugando sobre las lápidas
de quienes fueron sus clientes impávidos.
Yo vengo del sur, muy del sur,
donde las niñas muertas juegan con muñecas
vestidas de tela de araña.