La tarea mas o menos da los primeros coletazos a un lado y hacia otro mostrando su cara amable, la más auténtica, cuando no me levanto con el pie izquierdo, y la mente no me muestra su lado oscuro, que se puede conectar uno con el mundo, de manera que como si estuviera patinando, las ruedas de mi patín, imaginara una pendiente o unas vallas enormes las fuese superando sin esfuerzos notables. Dado mi poco saber de enciclopedia y timidez no me ha impelido sortear la escuela de la vida con regocijo, en esta tarea, ingrata de conectar mi yo, con el patinete imaginario y recorrer el mundo ausente, alegre y vivo. He imaginado lo real de los seres y sus vidas tambien ficticias y el precio que cada persona le puede poner a las cosas grandes y pequeñas, y lo importante de llenar la mochila de sueños por si acaso algún dia se cumplen.