loreto chaura
Poeta recién llegado
Y yo que quisiera fraguar tu ambrosía,
que quisiera cultivar el llanto que te has guardado,
que quisiera secar el aroma desafiante de tu cuerpo.
Más, más, más no puedo yo amarte como quisiera,
más no puedo perdonarte como lo haría
mientras despilfarras ebrio el sinsabor de los besos,
más quisiera necesitarte como ayer, pero vuelves,
regresas y pecas nuevamente.
Reanudan el vuelo las gaviotas y el alma se disipa en la niebla,
y yo, me pregunto nuevamente, ¡y yo!, ¡y yo!, ¡y yo! -grito que se cuela en mis entrañas-
yo, insigne imagen del temblor perturbador del recuerdo,
¿recuerdo?...recuerdo del recuerdo, el eco de los meses mozos.
Yo, el resultado de la sombra del atardecer,
de ese noviembre fantasioso, pecaminoso,
la sombra de tu dentadura enlobada, enmohecida, roída,
la sombra, eso, eso, eso, sólo eso, la sombra
del poeta embaucador de experiencias eróticas, virginales.
que quisiera cultivar el llanto que te has guardado,
que quisiera secar el aroma desafiante de tu cuerpo.
Más, más, más no puedo yo amarte como quisiera,
más no puedo perdonarte como lo haría
mientras despilfarras ebrio el sinsabor de los besos,
más quisiera necesitarte como ayer, pero vuelves,
regresas y pecas nuevamente.
Reanudan el vuelo las gaviotas y el alma se disipa en la niebla,
y yo, me pregunto nuevamente, ¡y yo!, ¡y yo!, ¡y yo! -grito que se cuela en mis entrañas-
yo, insigne imagen del temblor perturbador del recuerdo,
¿recuerdo?...recuerdo del recuerdo, el eco de los meses mozos.
Yo, el resultado de la sombra del atardecer,
de ese noviembre fantasioso, pecaminoso,
la sombra de tu dentadura enlobada, enmohecida, roída,
la sombra, eso, eso, eso, sólo eso, la sombra
del poeta embaucador de experiencias eróticas, virginales.