Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo soy del sur: donde el viento brama,
el mar canta y las gaviotas danzan.
Yo vengo de abrazos de fuego,
caricias lentas, en un lejano lecho,
hoy beso unas canas blancas,
brazos cansados, y aquel rostro sagrado,
lo poso en mi pecho.
Yo llegare al abrazo trascendental,
que me dará la muerte.
¡Yo si vivo, vivo!...la rueda sin retorno,
la ruda de mi tiempo;
Yo floto, en burbujas de cielo;
para acariciar tu no creo, iluminar paraísos del Dios que tu niega.
el mar canta y las gaviotas danzan.
Yo vengo de abrazos de fuego,
caricias lentas, en un lejano lecho,
hoy beso unas canas blancas,
brazos cansados, y aquel rostro sagrado,
lo poso en mi pecho.
Yo llegare al abrazo trascendental,
que me dará la muerte.
¡Yo si vivo, vivo!...la rueda sin retorno,
la ruda de mi tiempo;
Yo floto, en burbujas de cielo;
para acariciar tu no creo, iluminar paraísos del Dios que tu niega.