mariano dupont
Poeta fiel al portal
YOLANDA
La negra Yolanda tenia un alma salvaje y un corazón honesto; era de
"La esmeralda", pequeña población del "Municipio Alto Orinoco" en Venezuela. Ella conocía a la víbora y al ave. A la anaconda, a la piraña y al águila y lo único importante para la niña era su pueblo de origen rodeada de la empalagante naturaleza sin complicación de geografía, de pasaportes ni de fronteras.
Después de tantos años ya no era una niña y la gente no conocía muy bien en la forma que llegó originariamente al Hotel Argentino del Azul en Buenos Aires, pero sí sabían que se había hecho irreemplazable y nadie reparaba en su simpleza, en su ignorancia y su analfabetismo porque se destacaba su personalidad por su gran intuición, su fuerte carácter y la firmeza de sus convicciones.
Era ya casi emblemática por su confiable responsabilidad y su voluntad en el hotel, donde dirigía con serenidad pero con autoridad indiscutida al personal tan heterogéneo de la cocina.
Se diría que era un verdadero personaje.
Llegaban constantemente al hotel grandes cachos de banana al por mayor y esta es la historia de la llegada de uno de ellos muy especial.
La negra Yolanda era muy firme y persuasiva y ella entendió que ese muy especial debía recibir un trato singular y se hizo cargo en forma personal del mismo.
Ella había descubierto en el enorme racimo de bananas una criatura notable que la desconcertaba.
A pesar de pertenecer su gente a un culto muy primitivo de rituales con arácnidos, y estar ella habituada al trato con las enormes pollito, a la extraña criatura que llego con las bananas no pudo relacionarla morfológicamente con la bella y orgullosa "Grammostola Mollicoma",(1) o con la dignisima e imponente "Thera-Phosa" (2).
Pero no eran esos por los nombres que ella las conocía, ya que esas nomenclaturas no exístían en su repertorio.
Y muchas veces tenían nombres propios. Yolanda recordaba a su querida Doña Pepa, una araña de casi treinta años de edad, cuando ella era niña.
(1) Tarántula de gran tamaño.
(2)Prefijo Thera...del griego: monstruo.
Tampoco conocía la negra la disciplina de Aracnología Cultural y de los numerosos antecedentes de arañas en grabados de las mas antiguas culturas y de la relación estrecha de los artropodos con rituales y religiones.
Pero era muy prolija su contemplación del comportamiento de las arañas y conocía las formas y dimensiones de todas las especies que había contemplado durante muchos años en la población La Esmeralda del estado de Amazonas...
Su desconcierto provenía del hecho de no haber observado jamás en su larga vida un ejemplar como el que había llegado con las bananas.
Pero no siendo persona de tenerle mucha paciencia al desconcierto ya había resuelto lo que habría de hacerse.
(primera parte)
La negra Yolanda tenia un alma salvaje y un corazón honesto; era de
"La esmeralda", pequeña población del "Municipio Alto Orinoco" en Venezuela. Ella conocía a la víbora y al ave. A la anaconda, a la piraña y al águila y lo único importante para la niña era su pueblo de origen rodeada de la empalagante naturaleza sin complicación de geografía, de pasaportes ni de fronteras.
Después de tantos años ya no era una niña y la gente no conocía muy bien en la forma que llegó originariamente al Hotel Argentino del Azul en Buenos Aires, pero sí sabían que se había hecho irreemplazable y nadie reparaba en su simpleza, en su ignorancia y su analfabetismo porque se destacaba su personalidad por su gran intuición, su fuerte carácter y la firmeza de sus convicciones.
Era ya casi emblemática por su confiable responsabilidad y su voluntad en el hotel, donde dirigía con serenidad pero con autoridad indiscutida al personal tan heterogéneo de la cocina.
Se diría que era un verdadero personaje.
Llegaban constantemente al hotel grandes cachos de banana al por mayor y esta es la historia de la llegada de uno de ellos muy especial.
La negra Yolanda era muy firme y persuasiva y ella entendió que ese muy especial debía recibir un trato singular y se hizo cargo en forma personal del mismo.
Ella había descubierto en el enorme racimo de bananas una criatura notable que la desconcertaba.
A pesar de pertenecer su gente a un culto muy primitivo de rituales con arácnidos, y estar ella habituada al trato con las enormes pollito, a la extraña criatura que llego con las bananas no pudo relacionarla morfológicamente con la bella y orgullosa "Grammostola Mollicoma",(1) o con la dignisima e imponente "Thera-Phosa" (2).
Pero no eran esos por los nombres que ella las conocía, ya que esas nomenclaturas no exístían en su repertorio.
Y muchas veces tenían nombres propios. Yolanda recordaba a su querida Doña Pepa, una araña de casi treinta años de edad, cuando ella era niña.
(1) Tarántula de gran tamaño.
(2)Prefijo Thera...del griego: monstruo.
Tampoco conocía la negra la disciplina de Aracnología Cultural y de los numerosos antecedentes de arañas en grabados de las mas antiguas culturas y de la relación estrecha de los artropodos con rituales y religiones.
Pero era muy prolija su contemplación del comportamiento de las arañas y conocía las formas y dimensiones de todas las especies que había contemplado durante muchos años en la población La Esmeralda del estado de Amazonas...
Su desconcierto provenía del hecho de no haber observado jamás en su larga vida un ejemplar como el que había llegado con las bananas.
Pero no siendo persona de tenerle mucha paciencia al desconcierto ya había resuelto lo que habría de hacerse.
(primera parte)
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