prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ese zancudo
que te había pinchado,
posado en la blanca pared.
Tal vez el mismo,
o su progenitura
que ahora puede volar
debido a tu cuerpo desnudo,
más caliente que cualquier otra cosa
en la noche.
Por que mis manos
no fueron lo suficiente
para impedir que la vida me robara
de ti
cada día un poco de sangre.
A ese zancudo
le regalo mis venas, no lo mato.
Para que tus instintos de besarme el cuello
vayan
por los ciclos del tiempo
desangrándome....
que te había pinchado,
posado en la blanca pared.
Tal vez el mismo,
o su progenitura
que ahora puede volar
debido a tu cuerpo desnudo,
más caliente que cualquier otra cosa
en la noche.
Por que mis manos
no fueron lo suficiente
para impedir que la vida me robara
de ti
cada día un poco de sangre.
A ese zancudo
le regalo mis venas, no lo mato.
Para que tus instintos de besarme el cuello
vayan
por los ciclos del tiempo
desangrándome....