Manos blanquecinas,
Poesía en apuro,
Recorrer tus ligeros brazos,
Y el camino que deja tus pies.
Dichoso sea ese cabello,
Reflejado en ojos cafés,
Provenientes de un brote,
Flor de corazón,
Palpita, palpita corazón,
Te pido que llegues a mis pensamientos,
Y de paso llega a los suyos,
A ver si tengo suerte.
Te pido, rocío de media noche,
Teñir de esperanza mis zapatos,
Tanto han recorrido,
Que no se acuerdan de donde ni cuando,
De que han escapado,
Solo siguen en su única dirección,
Y es que se han enamorado.
Poesía en apuro,
Recorrer tus ligeros brazos,
Y el camino que deja tus pies.
Dichoso sea ese cabello,
Reflejado en ojos cafés,
Provenientes de un brote,
Flor de corazón,
Palpita, palpita corazón,
Te pido que llegues a mis pensamientos,
Y de paso llega a los suyos,
A ver si tengo suerte.
Te pido, rocío de media noche,
Teñir de esperanza mis zapatos,
Tanto han recorrido,
Que no se acuerdan de donde ni cuando,
De que han escapado,
Solo siguen en su única dirección,
Y es que se han enamorado.