jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
otra vez le duele la cabeza
deben ser los putos chocolates que traga todo el día
de todos modos no apaga la tele
está como idiotizada con la vista fija en la pantalla
mirando esa mierda de telenovela que pasan todos los días
no sé cómo aguanta ver esas pendejadas
supongo que se identifica con la heroína
-si por lo menos tuviera sus tetas-
incluso llora durante las escenas de amor
-si por lo menos se calentara con las escenas cachondas-
le digo que mañana tengo que madrugar
que ya pasa de las once y tengo sueño
pero ni siquiera parece oírme
alargo entonces un brazo y pongo la mano entre sus piernas
siento su coño abultado y esponjoso como un bizcocho acaramelado
intento meterle un dedo
tal vez si logro excitarla me afloje luego el culo
dos meses ya sin coger son demasiado
pero no puedo meterle el dedo
es como si tuviera sellado el jodido coño
o soldado con soldadura eléctrica
de esa que usan para unir las vigas de los puentes
"¡quítame las manos de encima, hijo de puta!"
su grito retumba entre las cuatro paredes
retiro el brazo y me hago a un lado
¿por qué sigo soportando vivir con esta pendeja?
hundo la cara en la almohada y aprieto los dientes
me levanto de la cama y voy a la cocina
agarro una cerveza y entro en la sala
mi perra shirley dormita hecha un ovillo en un extremo del sofá
me siento a su lado: "hola, shirley"
le doy un par de palmaditas en la cabeza
ella me lame la mano cariñosamente
acaricio su abdomen
se siente un agradable calorcillo irradiando desde dentro
¿están pensando lo mismo que yo?