Sombra Invertida
Poeta recién llegado
Como una cuerda que agarra
un barrote antiguo y oxidado,
como aferrado al tiempo del campo
con esa cara de piedra corrompida,
asustada,
y un pequeño San Miguel
sobre la puerta,
para la humilde devoción
de las moscas y las lagartijas;
Y el buen agricultor te saluda
con curiosidad y su sombrero,
y con cuatro piedras y maderos
le ofrecerás un buen cobijo
cuando el tiempo se pone malo,
Y pasear por tus calles
es como danzar, enamorado,
con la novia de las piedras;
Es la total ausencia de violencia,
es el polvo sobre las bisagras,
es la entropía de las cosas,
radical y esclarecedora…
¡Zoroquiain!
No hay nada más natural y salvaje
que lo eternamente abandonado.
Y tus ramas secas nos conocen,
dejemos pues
que nos den su eterno y frío abrazo.
Más poemas en http://lasombrainvertida.herobo.com/
Más fotografías en http://lasombrainvertida.herobo.com/?page_id=18
un barrote antiguo y oxidado,
como aferrado al tiempo del campo
con esa cara de piedra corrompida,
asustada,
y un pequeño San Miguel
sobre la puerta,
para la humilde devoción
de las moscas y las lagartijas;
Y el buen agricultor te saluda
con curiosidad y su sombrero,
y con cuatro piedras y maderos
le ofrecerás un buen cobijo
cuando el tiempo se pone malo,
Y pasear por tus calles
es como danzar, enamorado,
con la novia de las piedras;
Es la total ausencia de violencia,
es el polvo sobre las bisagras,
es la entropía de las cosas,
radical y esclarecedora…
¡Zoroquiain!
No hay nada más natural y salvaje
que lo eternamente abandonado.
Y tus ramas secas nos conocen,
dejemos pues
que nos den su eterno y frío abrazo.
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