Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estabas tan hermosa y yo soy como zorro viejo,
eras una colección de rosas y yo el primero
en atreverme a conversar
no sé de qué van las niñas de tu edad.
Esto de ir de cacería ya no es lo mío
después de cierta edad se enredan las neuronas
y por mucho que sea el perro fino
se cansa de andar buscándose la cola.
La verdad es que no te imaginaba ni en mis sueños,
los diamantes crecen con el buen amor,
y si después de un beso me siento tu dueño,
perdona, pero has sido lo mejor.
Estabas tan hermosa y eso que siempre he sido ciego
nunca distingo lo que tengo frente a mí,
la burbuja de soledad donde me divierto
está a punto de estallar sólo por ti.
Respiramos cada gota de alegría
y el aire se libera y se vuelve natural,
hace años que mi corazón no se divertía
como se divierte viéndote soñar.
Yo soy versión setentas y tú un poco más acá
yo soy anciano casi a los cuarenta y dos
y tú una flor para mirar.
Quise hacer algo interesante,
mientras te pienso hasta soñar,
y no encuentro aún la forma
de amarte un poco más.
Ya no soy un zorro viejo, ni cazador furtivo,
ni Lot ni el cuervo negro,
pero me siento como un niño.
eras una colección de rosas y yo el primero
en atreverme a conversar
no sé de qué van las niñas de tu edad.
Esto de ir de cacería ya no es lo mío
después de cierta edad se enredan las neuronas
y por mucho que sea el perro fino
se cansa de andar buscándose la cola.
La verdad es que no te imaginaba ni en mis sueños,
los diamantes crecen con el buen amor,
y si después de un beso me siento tu dueño,
perdona, pero has sido lo mejor.
Estabas tan hermosa y eso que siempre he sido ciego
nunca distingo lo que tengo frente a mí,
la burbuja de soledad donde me divierto
está a punto de estallar sólo por ti.
Respiramos cada gota de alegría
y el aire se libera y se vuelve natural,
hace años que mi corazón no se divertía
como se divierte viéndote soñar.
Yo soy versión setentas y tú un poco más acá
yo soy anciano casi a los cuarenta y dos
y tú una flor para mirar.
Quise hacer algo interesante,
mientras te pienso hasta soñar,
y no encuentro aún la forma
de amarte un poco más.
Ya no soy un zorro viejo, ni cazador furtivo,
ni Lot ni el cuervo negro,
pero me siento como un niño.