Asklepios
Incinerando envidias
Zozobro en el futuro a cada instante, sobreviviendo en el continuo devenir gracias a los recuerdos del primer movimiento que es el Origen. Mantengo ciertas algunas ideas que, ordenadas en el mágico desván que es la Memoria, ofrecen enternecimiento y aluden a sentirme preñado aún de adolescencia, -con los aparejos de tortura que el Tiempo obliga-, asombrándome ante tu continuo conocimiento y mi perseverante intento de adaptación. Por reconocerte se han encendído mis lagrimales que, con su escarcha, te persiguen tratando de apagarse en Ti. Por todo ello, siento padecer el exilio personal dentro de mi consciencia, la pérdida de rumbo,-si es que alguna vez lo hubo-, y el aliciente de Tu compañía. A esto lo llamo Captura del Sentimiento o, en su defecto, ser atrapado por Él. Tal es tu poder, Naturaleza.