Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
 
Cada vez que te miro,
Se me erecta la piel.
Se me erectan los labios,
se me escurre la miel.
Hay algo raro en el ambiente.
Zumbidos de insectos
nos acosan.
Nuestras pieles calientes.
Nuestras miradas chocan entre si;
nuestras manos se entrelazan;
nuestros cuerpos se acercan.
Nuestros labios se rozan.
Nuestras pieles se tocan.
El ambiente se tensa.
Las cercanías se excitan.
Un cosquilleo nos recorre el alma.
Nuestros cuerpos tiemblan.
Un rayo invisible, nos arrebata.
Cada vez que te miro,
Se me erecta la piel.
Se me erectan los labios,
se me escurre la miel.
Hay algo raro en el ambiente.
Zumbidos de insectos
nos acosan.
Nuestras pieles calientes.
Nuestras miradas chocan entre si;
nuestras manos se entrelazan;
nuestros cuerpos se acercan.
Nuestros labios se rozan.
Nuestras pieles se tocan.
El ambiente se tensa.
Las cercanías se excitan.
Un cosquilleo nos recorre el alma.
Nuestros cuerpos tiemblan.
Un rayo invisible, nos arrebata.