Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Vivimos flotando
en un universo lleno de miradas que castigan,
pero vacío de palabras que acompañan.
Este ¡puto! lugar
donde jamás sere perfecta
y mi imperfección
es alimento de lenguas carroñeras.
Espero el sueño irrepetible
en el que nada importa,
nadie espera,
todo es nada.
En ese sueño somos más que ser,
somos lo que somos
sin pensar si estamos bien.
Allí alimentamos tu sed y la mía.
Los demás ya no existen,
sus lenguas se secaron,
sus palabras no tiene eco
y sus ojos están rotos...
Las moléculas de aire nos apartan,
el infinito se cuela por los poros
y tu olor a chocolate desaparece en la oscuridad del éter.
Mi memoria lúgubre trasciende
y archiva tus recuerdos en letrinas tapizadas por la nieve,
dejándolas dormir en un letargo,
evitando que se pudran.
Tus colores...
Digo que las astillas de los dolores causados, cómo dagas, se devuelven y penetran hasta la médula con los imparables recuerdos de lo que ahora son.
Eres un gran poeta, aplaudo tu pluma. Saludos poeta.
Cuando las letras gritan lo que la voz esconde, se despliegan entonces las sensaciones que permanecen encendidas esperando el momento de hacer arder el cielo. Grato el visitarte y descubrir tan bello escrito, mis saludos poeta.