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Hundir en cielo, mi triste sol,
parir en celo, aún tiempo vuela,
gimo a mi manera, escuchando vientos fríos,
en donde pasos míos, huellas olvidan su amor,
subo cimas, desde ruinas ajenas,
marco...
El siseo del metal descendió implacable, decapitando al mito con un estrépito seco y definitivo; el dragón murió bajo el peso del hacha, dejando que la textura rugosa de sus escamas oscuras se...
Tengo miedo
mucho miedo
de volver a cometer esos crímenes.
No quiero estar en la lista negra
porque se que me espera un vacío enorme,
donde ellos están defraudados
porque me convierto en una...
El amor acomula cadaveres
Entre los que ven las nubes suaves
Y olvidan que contienen truenos
Aroma delicada de las flores
Arma letal de aguda espada
Nadie dice que este viejo mito
Es real...
Me quiero enfocar en los gozos
de cosas que brillan, destellos,
tus ojos que son siempre bellos,
que quitan lo negro a mis pozos.
El día hoy tuvo reposos,
no obstante por que hubo atropellos...
Espero tontamente que regreses,
pasar inadvertido tu abandono
me dicta el corazón, y reflexiono:
¡Es algo que en verdad no te mereces!
Tu ausencia, la pagué con intereses,
aún al recordarte, me...
No volveré a mirar
tus ojeras crecer bajo la lluvia,
ni las hojas de octubre
morir en tus hombros delgados,
al gato negro
velar tras el vidrio
con plumas entre los dientes.
No volverás a...
La culpa, mi culpa
noto como corre
avanza por mis venas
no la controlé
y ahora me envenena.
Y por unos segundos
corre por mis muñecas
por mis tobillos
y no por mis venas.
Siento que cae
y caigo...
El amor se ha transformado en una ofrenda de lágrimas y un resentimiento amargo.
Me alegra verle de nuevo Ziler.
Le envío un saludo desde mi humilde Habana
¿Cómo se me escapó tu silueta de mi cama? Ahora solo me encuentro recogiendo tus pedazos con mi lamento, esparcidos por el fulminante tiempo y regados, sin abono, en una floreciente soledad.
No...
Aún queda en este lecho el vago rastro del fuego que encendiste con tu boca, y el alma, que de amarte se hizo roca, padece la orfandad de su astro.
Tus dedos fueron redes en mi talle, sublime...
Ingiriendo esta alcoholizada tristeza, tengo ya el estómago revuelto de promesas endulzadas. Espero que estas náuseas de morir me permitan degustar el amargo pasado cuando sus besos eran el manjar...
Entronizado como un dios en este infierno tapizado, desato una ofensiva verbal que sofoca cualquier asomo de aversión: esa malhadada suerte que debí incinerar junto al trébol fatuo de mi infancia...
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