Hoy mi amor se encuentra cercano y ausente,
caminando solo entre la fragancia de flores silvestres;
plasmando en sus pétalos los siete colores
del bello arcoíris después de la lluvia;
o el naranja horizonte en cálido remanso,
[cayendo el ocaso…
Y en el acertijo del embrujo que maneja al tiempo,
con alas de ángel va volando un beso,
hacia la verdad que oculta el secreto del viento,
escondida dentro de un amor que ha muerto.
De callado rencor se alimenta el dolor…
Los labios carnosos de cálida boca,
avivan la esencia total del sentido;
se drenan los ojos…ya no lloran más,
por la niña amada que dejó de amar.
Se quemó en la hoguera toda la ilusión.
Con los brazos abiertos clama por perdón,
el cruel sufrimiento que ha proporcionado
las cenizas cruentas, grises de maldad.
¡Tirita el suspiro en la madrugada!.
El volcán dormido es el fiel testigo
de cada palabra que la lava ardiente
esculpe en eclipse con rayos de sol.
Eclipse que vive en un alma que sueña,
muda en su silencio,
musitando en bosquejo, en secreto y murmullo,
al jardín reseco donde han fenecido los mil lirios blancos,
que vestía la musa en el cristal que aun duerme
el sueño fatal de fatiga y de olvido.
Elixir de un sueño en un rayo de luna,
en cachitos las estrellas arrulladas por la bruma;
los artistas plasmando en sus lienzos,
un tiempo inclemente sobre el cielo inmenso,
donde una a una pasean las nubes
haciendo metástasis con cada color de las acuarelas
que han impregnado de bello crisol
las cerdas finitas de tantos pinceles
que usa el pintor para delinear
el negro tapiz del infinito universo
en donde transitan hoy sus besos ya yertos.
…Oye el corazón sus lentos latidos,
siente en cada verso
el elixir de amor en sueños vivido;
gritos de temor y cientos de suspiros
[han palidecido,
por la vil deslealtad de un amor fallido.