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  1. La intuición de los astrales
    surca el velo de maya,
    observando los humanos
    que en nuestra Tierra se hallan;
    pero, el hombre no puede
    verlos, al menos que expanda
    aquí su sexto sentido.
    Algún cruza la muralla
    del espejismo terrestre
    y el universo astral cata.
    En nuestra tierra, los niños,
    pueden mirar a las hadas,
    por su pureza mental;
    pero la persona humana
    percibe espantosas formas,
    cuando se halla drogada.
    Las entidades astrales
    se hallan aun sujetadas
    a las angustias mentales.
    Toda comunicación
    no es por palabra hablada,
    ni por mensajes escritos;
    por razones telepáticas
    ellos transmiten sus cartas,
    no existiendo la maraña
    de incomprendidas palabras,
    como pasa en la Tierra
    por disputas soportadas.
    Tal figuras luminosas
    ingeniosamente guiadas,
    sin precisar oxigeno,
    sólidos, agua, ni nada;
    con luz cósmica se nutren
    para pasar la jornada.
    Percepción supraconsciente
    de la verdad es intacta,
    verídica e inmutable,
    mientras que pierden la fama
    las ideas sensoriales.
    De resplandecientes plantas,
    semejantes a los rayos,
    las tierras astrales se hallan.
    Los seres astrales, comen
    verduras y más papayas
    y beben néctar que fluye
    de gloriosas fuentes santas
    en los arroyos astrales.



    (Romance, -a-a…)

    P.D.
    Maya: ilusión.
    Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
  2. Imágenes invisibles
    de plantas y hortalizas
    por el Divino creadas,
    del éter se precipitan
    por voluntad de los seres
    astrales en donde habitan.
    Y de la misma manera,
    caudalosas fantasías
    de los celestiales seres,
    unos jardines fabrican
    de las más fragantes flores,
    que más tarde inhabilitan
    a su invisibilidad.
    Los moradores que habitan
    los planetas celestiales
    poca comida precisan,
    mas las almas liberadas
    comida no solicitan
    en esos mundos causales,
    solamente parte chica
    del maná para beatos.
    Las ánimas redimidas
    de los seres en la Tierra,
    hallan padres de otras vidas,
    madres, maridos, esposas,
    todos amigos y amigas
    de otras encarnaciones.
    Así el alma nativa
    de un universo astral
    se siente casi perdida
    con respecto a quien amar
    de una forma específica
    y ofrece el mismo amor
    a toda esencia divina.
    Si bien la externa apariencia
    no es la que antes tenía,
    por las nuevas cualidades
    en su postrimera vida;
    la indefectible intuición
    del ser astral no lo olvida
    a todo que ha querido,
    dándole la bienvenida.
    Con individualidad
    dotado y tal se revista,
    quedará reconocido
    con atención detenida
    por anterior camarada.
    El período de vida
    de seres aventajados,
    cuando en el astral residan,
    de quinientos a mil años,
    por en la Tierra medida.
    Visitantes del astral,
    el tiempo que allí habitan,
    depende del karma físico,
    que de nuevo los gravita
    como la Tierra a la Luna,
    al turno que determinan.
    No combaten con la muerte
    al transponerse en su ida.
    Sin embargo, en algunas,
    se sienten algo abatidas,
    al cambiar la forma astral
    por la causal de otra vida.
    El mundo astral está libre
    de la muerte y no intimida
    con el dolor y vejez,
    de una forma instintiva.
    Siendo maldición terrestre
    porque la consciencia física,
    casi consumadamente,
    con el cuerpo identifica

    (Romance, -a-a…)

    P:D:
    Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
  3. Hay allí muchos planetas
    llenos de seres astrales;
    de vehículos de luz
    sus habitantes se valen,
    para que como el fotón,
    más veloces se trasladen.
    Es el universo astral,
    tal nuestro cosmos palpable,
    cientos de veces mayor;
    hechos con haces vibrantes
    de sutiles luminarias.
    Colgada como por cable,
    toda la creación física,
    como sólido azafate,
    bajo gran esfera astral
    de una luz muy brillante.
    Tal como en espacio físico,
    hay también innumerables
    soles, planetas y lunas,
    en dimensiones astrales.
    Estas bellas luminarias,
    tal auroras boreales,
    igual que las lunas tenues
    y más y más deslumbrantes.
    Sus planetas tienen soles
    y lunas más agradables.
    Sus luminarias parejas
    con auroras boreales,
    el albor astral solar
    es mucho más deslumbrante
    y de más bellos colores,
    que la de rayos lunares.
    Día y noche son allí,
    como vuestros terrenales,
    pero son más prolongados.
    Son estos mundos astrales
    infinitamente bellos,
    limpios, pulcros y brillantes.
    No hay planetas inertes
    ni zonas ineficaces.
    Imperfecciones terrestres,
    como hierbas malas, tales,
    los insectos y serpientes,
    por allí no se atrapen.
    Tampoco existen los climas
    de inclemencia favorable;
    temperatura uniforme,
    de tiempos primaverales
    con lluvias de mil colores
    de formas ocasionales.
    Con sus lagos opalinos
    y con sus mares brillantes;
    surcados por bellos ríos
    a arcos iris semejantes.

    (Romance, -a-a…)

    P:D:
    nibikalpa samadhi: supremo desprendimiento total, enteramente absorbido en el Espíritu y le ve en todas partes. Estando la mente aniquilada, solo el Espíritu brilla en toda su gloria natural y el yogui adquiere la omnisciencia intuitiva.
    Yo1: Sri Yukteswar, maestro de Yogananda.
    Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
  4. Así como los profetas
    nos son a la Tierra enviados
    para ayudar a los hombres
    en reparar sus pecados,
    expiando las deudas kármicas;
    así yo1 he sido enviado,
    al planeta Hiranyaloka,
    Mundo Astral Iluminado,
    a deshacerse del karma,
    los seres adelantados,
    obteniendo libertad
    para futuros nonatos.
    Los seres de este planeta,
    de lo más desarrollados,
    mediante meditación,
    espiritualmente hablando;
    en su última encarnación,
    por el esfuerzo alcanzaron,
    el poder de abandonar
    conscientes de su estado
    al físico en la muerte.
    Nadie entra en este plano
    sin total desprendimiento
    y el mental aniquilado,
    cuando el Espíritu brilla
    del todo glorificado
    adquiriendo la omnisciencia
    intuitiva de un santo
    o de un santón yogui,
    que en la Tierra lo ha logrado.
    Los seres de Hiranyaloka,
    por esferas han pasado,
    donde todos los terrestre
    al morir han emigrado,
    para purgar todos males
    de acciones del pasado
    en estos astrales planos.
    Únicamente los seres
    del todo evolucionados
    pueden redimirse allí
    en astrales planetarios;
    porque los otros humanos,
    en estos mundos astrales,
    con belleza disfrutando,
    no ven la necesidad
    de espirituales trabajos.
    Mas tarde con el objeto
    de haber almas liberado,
    de forma, la más completa,
    de los kármicos impactos;
    estos seres superiores,
    por ley cósmica llamados,
    vuelven a nacer de nuevo
    en el sol astral dorado,
    o cielo de Hiranyaloka,
    donde tengo que ayudarlos.
    También en Hiranyaloka,
    hay seres muy avanzados
    que llegaron procedentes
    del mundo causal, llamado.

    (Romance, -a-a…)

    P:D:
    nibikalpa samadhi: supremo desprendimiento total, enteramente absorbido en el Espíritu y le ve en todas partes. Estando la mente aniquilada, solo el Espíritu brilla en toda su gloria natural y el yogui adquiere la omnisciencia intuitiva.
    Yo1: Sri Yukteswar, maestro de Yogananda.
    Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
    Castro. 15 de marzo del 2018.

    Si me alabas,
    no me verás nada mejor;
    mas si me criticas,
    puede que si.
  5. Una venerable luz
    ante mis ojos pasmados;
    el sol sobrenatural;
    la casa, un mundo extraño.
    Un gran gozo me envolvió,
    cuando logré divisarlo.
    ¡Hijo mío! -me ha dicho,
    con su sonrisa, mostrando.
    No me arrodillé ante él
    para poder saludarlo.
    Me precipité corriendo
    dándole un gran abrazo.
    -Gurú de mi corazón,
    porque me has abandonado.
    -Yo no quise interponerme,
    para ver lugar sagrado,
    donde encontré a Babaji;
    mas yo nunca te he dejado.
    -¿El mismo León de Dios,
    es el cuerpo que está usando,
    el propio que sepulté?
    -Sí, yo estoy encarnado
    en cuerpo de carne y hueso,
    por ahora lo he tomado,
    aunque yo lo veo etéreo,
    para ti somatizado.
    De los átomos del cosmos,
    nuevo cuerpo me he creado,
    copia exacta del onírico
    que en el sepulcro has dejado.
    Y en un planeta astral,
    de hecho he resucitado,
    donde todos habitantes
    mucho más capacitados,
    que aquí los de la Tierra,
    en los planes elevados,
    donde tus seres queridos
    y tú vendrás a mi lado.
    -Gurú inmortal dime más.
    -Afloja un poco tu abrazo.
    -Percibía su fragancia,
    lo mismo que en el pasado.
    ¡Aún revivo el gozo
    de su divino contacto!.

    (Romance, -a-a…)

    P:D:
    Babaji: Avatar de Dios en la tierra.
    León de Dios: Sri Yukteswar, maestro de Yogananda.
    Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
  6. Un golpe en el corazón;
    el cuerpo inmovilizado
    como si echara raíces
    y mi aliento exhalado
    por una fuerte atracción.
    Alma y mente cortaron
    sus físicas ligaduras
    y fluyeron de inmediato
    a través del organismo:
    indomable resplandor
    emergía en cada poro.
    Tan vivo nunca he estado
    en mi cuerpo medio muerto,
    por lucidez abrumado.
    Sentido de identidad
    no se hallaba confinado
    únicamente en mi cuerpo;
    sino que estaba abarcado
    en todo lo circundante.
    La gente con sus traslados
    en los caminos distantes
    estaba toda a mi lado,
    en mi remota consciencia.
    Como tan transparente halo,
    las raíces de las plantas,
    las miraba de un vistazo;
    he inclusive percibía
    la savia en su traslado.
    Secretos de vecindad
    me quedaban revelados.
    Mi ordinaria visión
    se había transformado
    en esférica mirada:
    todo al tiempo divisado.
    Por mi cogote veía
    caminando los humanos
    más allá de la calzada,
    y advertí en el prado
    una vaca inmaculada
    viniendo con lento paso.
    El santuario, con los ojos
    corporales divisados,
    al volver,lo veo fácil.
    Los objetos abarcados
    en campo de mi visión
    vibraban como con halo.
    Mi cuerpo y el del maestro,
    todo seguía agitado,
    fundiéndose en mar de luz
    como azúcar en un vaso,
    con plasmación de la forma
    del mutable revelado
    por ley de la causa efecto
    del todo por Dios creado.
    En las riveras del alma,
    un mar de inmenso gustazo.
    Y comprendí que el Espíritu
    es Deleite ilimitado.
    Su cuerpo de luz tejido
    sin el final encontrado.
    Un sentimiento de gloria
    creciente de mí brotado
    envolviendo continentes,
    hasta soles abarcados.
    La infinitud de mi ser:
    cosmos de luz saturado.
    Los contornos de las masas
    en los extremos lejanos,
    levemente se esfumaban
    con esplendor acentuado.
    Las figuras de planetas
    por luces densas formados.
    De Fuente Eterna venían,
    la dispersión de los rayos,
    resplandecientes galaxias,
    por las auras transformados.
    Llamas en constelaciones,
    creadores fogonazos,
    los he visto condensarse,
    para luego como un paño
    disolverse tales ascuas.
    Rediseño acompasado
    de sextillones de mundos
    en un fuego transformados
    y rápido en firmamento.
    Reconocí soberano
    núcleo del empíreo
    talmente grandioso estado
    de intuitiva percepción
    dentro del alma instalado.
    Desde mi núcleo íntimo,
    un esplendor irradiado,
    yendo hacia lo universal.
    El universalizado
    néctar corría por mí
    con un mercurial agrado.
    Escuché la voz de Dios,
    creativo Om resonando:
    temblor del astral motor.
    De pronto quedo parado
    porque el aliento volvió.
    Con dolor del desengaño
    he perdido inmensidad
    y tan confinado me hallo
    en mi jaula corporal
    para el Alma sin agrado.
    En estrecho microcosmos
    ya me encuentro encarcelado.

    Castro. 23 de enero del 2018.
    (Romance, -a-a…).

    Basado en la Experiencia de Consciencia Cósmica de
    Sri Paramahansa Yogananda, de su libro,
    Autobiografía de un Yogui.
  7. La Divina Providencia,
    cambia individualidad
    por la cósmica consciencia;
    su eterna Voluntad,
    de ir, la Naturaleza,
    hacia la Divinidad.
    Esta Celestial Belleza
    en que todas almas son,
    con toditas sus purezas,
    global manifestación
    de la Divinidad única,
    rostros de su creación.
    Y el cuerpo es su túnica,
    con la vida y la mente;
    que de la roca neptúnica
    ha prorrumpido inconsciente,
    sin saber que son disfraces
    los que tienen de presente.
    Aunque parecen falaces
    estos pequeños versículos
    no son para que abraces
    las más antiguas creencias
    ni para que reemplaces
    de tu credo sus esencias
    por físicos antifaces.
    Son para que las consciencias
    lo material sobrepasen
    servidas por Providencias
    A catia-love le gusta esto.
  8. El intelecto cumple un papel
    en la valoración de la belleza,
    pero no es su juez ni timonel.
    La bella supra racional grandeza
    alza al artista a superior nivel.

    La razón analiza toda parte,
    lo externo, el principio aparente,
    ilumina, franquea el baluarte
    de la mente inferior incompetente,
    pero no capta la verdad del arte.

    La inteligencia no ve ni siquiera
    el tino ni realidad interna
    del inicio y proceso cualesquiera
    sin favor de la ayuda más superna,
    tal verdad religiosa consiguiera.

    La mente es incapaz de dar un plan
    o regla que crease la beldad;
    ni su poder de perspicacia dan
    al arte necesaria majestad,
    solo el embotamiento no es tan.

    Es vital despertar en la nuestra alma
    la intuitiva recóndita visión
    y con el interior en plena calma
    recurrir, paso a paso, a la intuición
    que el mental con la gnosis nos empalma.

    En los primeros tiempos, el aprecio
    de la belleza fue más intuitivo,
    innato, natural acción, no recio
    sometimiento al especulativo
    talento pensativo del más necio.

    Una depuración preliminar
    del oscuro sentido de lo bello
    no consigues al experimentar.
    La exaltación del alma es el sello
    que nos permite el arte contemplar.

    A través de lo bello nos buscamos
    el Absoluto, tal la religión;
    al principio, las formas abrazamos;
    después, ideas con satisfacción;
    hacia la trama más perfecta vamos.

    Cuando podamos experimentar
    el toque de lo bello universal,
    lo grande y pequeño embelesar;
    el juicio de lo hermoso será tal
    que la imagen de Dios hará brotar.




    Basado en la obra de Sri Aurobindo : El Ciclo Humano.
    Nueve quintetos (ABABA)
    .
    Castro. 26 de octubre del 2017.
  9. Ya lo sé que no razono
    con las cosas que yo creo
    y que jamás abandono
    a los entes que no veo
    con toditos los sentidos
    y con el mental oteo.
    A los doctores instruidos
    en ciencias materialistas
    les parecen resalidos
    de tendencias animistas
    propias de nuestros ancestros
    con saberes alquimistas.
    Sin saberlo, son cabestros,
    que a los hombres adoctrinan,
    como antes con padrenuestros;
    puesto que solo dominan
    las vulgares consecuencias
    y sus causas abominan.
    De las primeras esencias
    poco saben hoy en día,
    empleando sus sapiencia
    hacen la filosofía
    que de la causalidad
    no tiene sabiduría.
    Nada importa la verdad,
    si no sufraga sus fines
    de la materialidad;
    y si no se ven afines
    a sus tangible creencia,
    te mandan a los confines.
    Empleando su docencia,
    al rival anatemiza;
    porque el mito en apariencia
    con la cultura agoniza;
    piensan que la tradición
    a la gente barbariza.
    Yo creo en la razón
    para las cosas sencillas,
    mas no tiene condición
    para ir a las orillas
    de nuestra psicología,
    ni para hacerle cosquillas.
    Si estás en agonía,
    mucho más que la razón
    interesa la abadía;
    la postrera condición
    del que recapitula
    para obtener el perdón.
    Mas para ganar la bula
    hay que superar la mente,
    que solamente calcula
    y no puede ser consciente,
    porque solo descompone,
    a la verdad transcendente.
    El hombre mental dispone
    del poder de disección,
    y con esto ya supone
    lo que los objetos son;
    en cuanto a su esencia
    no va prestando atención.
    Hay un grado de consciencia
    que supera nuestra mente,
    criticada por la ciencia,
    que nos lleva al transcendente.

    tercetillo (o tercerilla)
    (ABA BCB CDC…YZYZ)
    Castro.14 de julio del 2017.
    A Estuardolh le gusta esto.
  10. Ya lo sé que no razono
    con las cosas que yo creo
    y que jamás abandono
    a los entes que no veo
    con toditos los sentidos
    y con el mental oteo.
    A los doctores instruidos
    en ciencias materialistas
    les parecen resalidos
    de tendencias animistas
    propias de nuestros ancestros
    con saberes alquimistas.
    Sin saberlo, son cabestros,
    que a los hombres adoctrinan,
    como antes con padrenuestros;
    puesto que solo dominan
    las vulgares consecuencias
    y sus causas abominan.
    De las primeras esencias
    poco saben hoy en día,
    empleando sus sapiencia
    hacen la filosofía
    que de la causalidad
    no tiene sabiduría.
    Nada importa la verdad,
    si no sufraga sus fines
    de la materialidad;
    y si no se ven afines
    a sus tangible creencia,
    te mandan a los confines.
    Empleando su docencia,
    al rival anatemiza;
    porque el mito en apariencia
    con la cultura agoniza;
    piensan que la tradición
    a la gente barbariza.
    Yo creo en la razón
    para las cosas sencillas,
    mas no tiene condición
    para ir a las orillas
    de nuestra psicología,
    ni para hacerle cosquillas.
    Si estás en agonía,
    mucho más que la razón
    interesa la abadía;
    la postrera condición
    del que recapitula
    para obtener el perdón.
    Mas para ganar la bula
    hay que superar la mente,
    que solamente calcula
    y no puede ser consciente,
    porque solo descompone,
    a la verdad transcendente.
    El hombre mental dispone
    del poder de disección,
    y con esto ya supone
    lo que los objetos son;
    en cuanto a su esencia
    no va prestando atención.
    Hay un grado de consciencia
    que supera nuestra mente,
    criticada por la ciencia,
    que nos lleva al transcendente.
  11. LA VIDA DIVINA

    La visión superficial
    nos conduce a suponer,
    que la vida debe ser
    operación material.
    Y también el ser mental,
    la razón lo dilucida:
    actividad de la vida.
    De esta manera, igualmente,
    el alma es un agente
    por la mente promovida.

    Así nos hace entrever,
    la siguiente conclusión:
    el rayo, operación,
    de las nubes debe ser;
    ya que su acaecer,
    de sus vapores proviene,
    y el que así lo mantiene,
    poco pudo investigar
    para no fundamentar,
    que la chispa las contiene.

    Lo que parece el efecto,
    es su causa original;
    por lo tanto que al final
    el sentido es abyecto
    y nos lleva por defecto
    a confundir la verdad.
    O sea que la entidad
    a las nubes origina
    mas tomamos por rutina
    el fin por causalidad.

    El efecto ya se haya
    habitando en la esencia
    y la causa en apariencia
    preexistente se entalla.
    Lo que emerge de la malla
    y que antes era ausente
    es anterior al presente
    terreno de su acción,
    siendo paso y condición,
    de la Natura, siguiente.


    La materia no sería
    una entidad animada
    si no estuviese alojada,
    la vida en su anatomía.
    La vida no empezaría
    a percibir y pensar
    y después a razonar
    sin el principio mental
    en la vida y material
    que sirven para operar.

    Y la espiritualidad,
    de la mente al emerger,
    es el signo del poder
    de su nacionalidad.
    Siendo, entonces, la verdad
    del físico, vida y mente,
    en el proceso emergente
    del viviente material,
    donde el ser espiritual
    se nos concibe presente.

    Hasta dónde llegará
    este proceso emergente,
    hasta qué punto, el agente,
    los medios transformará;
    es cuestión de que ojalá;
    mas dejar establecido
    que el Espírito salido
    de la mente es superior,
    floreciendo ejecutor
    de todo lo que es nacido.

    En la última faceta
    del proceso evolutivo,
    es el Espíritu activo,
    en su formación concreta.
    No solo verá el asceta
    emergiendo al exterior
    su original primor
    de la nuestra involución
    siendo por evolución
    el supremo creador

    El Espíritu aparece
    en la postrimera fase,
    porque su divina clase,
    la involución establece.
    Y la evolución fenece
    cuando resurge real
    el Ser más original
    del supremo nacimiento,
    el primigenio elemento,
    que se presenta al final.

    (Nueve décimas)
    Castro. 11 de mayo del 2017.

    Basado en la obra de Sri Aurobindo: The Life Divine, p. 852, SABCI.
  12. Qué triste debe de ser,
    pensar que todo se muere,
    y lo total que se quiere
    tiende a desaparecer;
    y en nada más creer
    que en este cuerpo precario,
    como único escenario
    de nuestra totalidad,
    abandonando seidad
    a toque de campanario.

    Dicen que todo trabajo
    es un esfuerzo en vano
    y que todo ser humano
    se extermina de cuajo.
    Permanecemos tan bajo
    sin perspectivas del cielo,
    por creernos el camelo
    de los sabios de la ciencia,
    que solo tienen consciencia
    de las virtudes del suelo.

    No es que sea creyente
    de la Biblia a rajatabla;
    ni de Moisés con su Tabla,
    sea mi texto frecuente.
    Mas mi corazón disiente
    contra de lo establecido,
    por solo ser admitido
    la simple fisonomía
    en la ilustrada abadía
    del terrenal desmedido.

    ¿Cómo pueden fallecer
    nuestros más nobles valores?
    igual que nuestros errores
    que deben de fenecer.
    La vida es aprender
    de las faltas cometidas,
    hasta que tú te decidas
    a colocarle final,
    y mientras lo hagas mal,
    derrocharás muchas vidas.

    Dicen los grandes maestros
    de la espiritualidad,
    que la nuestra actualidad
    viene de actos ancestros;
    y ni con los padrenuestros
    podemos su uso cambiar,
    sin lograr abandonar
    nuestra conducta perversa,
    mientras sea adversa
    a la forma de amar.

    Éstos grandes avatares
    en tanto que aparecen,
    a los hombres abastecen
    de sus Verdades sin pares;
    pero los nuestros andares
    aun no los pueden seguir
    y prefieren recurrir
    a sentidos engañosos
    que solo nos dan los gozos
    que nos llevan a morir.

    Hay mucho que aprender
    sobre los sabios ancestros;
    no solo con padrenuestros
    hicieron al hombre crecer.
    Mas creer o no creer
    es nuestro presente lema:
    mal comprendido el tema
    concebimos nuestros juicios
    llevando los beneficios
    los que dictan el sistema.

    Ya lo sé que en este mundo
    solo vemos lo exterior,
    considerando sopor
    nuestro interior más profundo.
    Mas pertenece a otro mundo
    esta manera de ver,
    que nos hace comprender
    y nos transporta al acierto
    del que vive más abierto
    al futuro amanecer.

    En esa bella alborada
    nuestra mente se ilumina,
    y la gnosis se avecina
    a nuestra alma consagrada.
    Porque al sentir la llamada,
    nadie se puede negar,
    si no quiere siempre herrar
    con nuestros burdos sentidos
    y los cerebros dormidos,
    por no querer despertar.

    La única lucha que quiero
    es dominarme a mí mismo
    con el yoga o el sofismo,
    o por otro derrotero;
    y repudiar el dinero
    por el corazón valioso
    dejándome muy gustoso
    placeres de hoy en día
    que solo tienen la guía
    del egoísmo forzoso.

    No sé si conseguiré
    lo que tanto he soñado,
    inconsciente o despertado,
    y de lado quedaré.
    Lo que queda viviré
    esperando la fortuna
    del que con él mismo puna
    en contra de los sentidos
    aunque gritando alaridos
    del que nace en mala cuna.



    (Once décimas)
    Castro. 11 de febrero del 2017.
    A Estuardolh y Alonso Vicent les gusta esto.
  13. FORMA
    Alquímicos argumentos
    no ven la forma tal faz,
    ni sus simples elementos;
    miran la figura interna
    por el ser mental captado;
    siendo el origen activo,
    aún no manifestado,
    rector del ente objetivo.

    MATERIA
    La materia se conforma
    del activo complemento.
    Por lo tanto que la forma
    de simple o mixta molécula
    no está en el elemento,
    ni en lo exteriorizado;
    es el origen pasivo
    de lo no manifestado.


    (Dos octavillas)


    La materia y la forma no son apreciables con los sentidos.
  14. La materia arderá con la luz del espíritu,
    prenderá el sagrado nacer en el cuerpo;
    nacerá en la noche el pasaje estelar,
    y los días serán las alegres jornadas,
    el empeño en la fuerza del logro de Dios,
    y el pensar en los rayos de un sol del espíritu.

    Unos pocos verán lo que nadie comprende:
    Dios saldrá mientras sabios discuten y duermen:
    porque el hombre no sabe del advenimiento,
    creerá al estar consumado solamente.

    La Consciencia su propia verdad desconoce,
    cazadora y errante de auroras de engaño´
    entre oscuros extremos y luces del ser
    se desplaza en mitad de la luz que se cree
    atestada, un periodo en la Realidad
    interrumpe el Pensar integral, el Poder
    general permanece en un interespacio
    impreciso inseguro del fin y comienzo
    corretea en ruta sin fin; más allá de la Sombra
    del origen, la Llama final que subsiste
    en inmensa Inconsciencia vacía, talmente
    un pensar que persiste en inmenso vacío

    Como si una máxima ininteligible
    sugiriera a la Mente un millón de sentidos,
    y prestando sentir a un mundo fortuito.

    Conjetura basada en pruebas dudosas,
    un mensaje mal visto, confuso pensar
    que perdiendo propósito en lo que expresar
    o un fragmento de verba de lo universal

    Dos enormes grafías vacías de tacto
    mientras gira la letra de un medio fugaz
    que portando enigmático cosmos, y tal,
    sin futuro ni ayer de un presente insistiendo
    en el mismo volteo de revoluciones
    dando vueltas sobre eje en su Irrealidad.

    Como poco ha sido leido y no comentado elo pego para ver si hay más suerte.
  15. QUISIERA PERSUADIROS

    Quisiera persuadiros que somos eternos
    que una vida solo es un corto paso
    en el largo camino hacia la libertad;
    que la muerte del cuerpo no es el ocaso,
    es la vida que huye de sus desgobiernos
    y la mente que deja su caducidad,
    mas también son enseres de mortalidad.
    Ya que únicamente el alma
    numerosas vidas empalma
    y creando al ser psíquico, al mortal ensalma,
    hasta que el egoísmo logre superar.
    Solo el cuerpo, vida y mente la palma
    para en otros comenzar.

    (Estancias en trece y nueve sílabas)​

    Epílogo

    El verdadero Yo, un desconocido para la mayoría, nunca muere.
    Al desaparecer el cuerpo el ser pasa a la dimensión emocional o vital en la que perdura según su naturaleza; después de morir en el vital pasa al plano de la mente donde persiste según su capacidad y por último también muere pasando al plano del alma donde asimila la esencia de lo aprendido para después volver a la tierra con otro cuerpo, vida y mente con el esencial bagaje de lo vivido. De todas las maneras en los planos vitales y mentales vivimos de forma pasiva. Nuestra evolución psicológica sola la podemos alcanzar en la tierra a la que estamos ligados para atraer la consciencia suplamental.