Se me duerme el lenguaje al contemplarte
Se me entume la voz...
Se me vuelve una mar
la inmensidad que surge de tus ojos;
y el poder abrazarte
se me convierte en Dios.
Yo no sé si a todo esto...
pueda llamarse
amor.
Se me entume la voz...
Se me vuelve una mar
la inmensidad que surge de tus ojos;
y el poder abrazarte
se me convierte en Dios.
Yo no sé si a todo esto...
pueda llamarse
amor.
de ser eso que llaman amor.Sea lo que sea
es un gran poema.Enhorabuena.
Pasé por aquí,hay mucho y bueno.Abrazos