1. Invitado, ven y descarga gratuitamente el cuarto número de nuestra revista literaria digital "Eco y Latido"

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MALCO
MANUEL LÓPEZ COSTA
©Todos los Derechos Reservados

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    Flores de fuego

    Que me importa que me nombres
    si ya no te recuerdo
    el tiempo lo hizo polvo, son arena del desierto
    quizás ande vagando más allá del ciego olvido

    siendo flores de fuego ya se habrían consumido
    entre sombras calladas del sombrío vacío,

    son sombras de piedra, pájaros heridos
    ascuas de rescoldos, que en la ausencia han ardido.

    Otrora fueron llamas de un gran fuego encendido
    de mengua se apagaron como el Sol cuando se esconde
    ni cenizas quedaron de tu olvidado nombre,
    en el ayer profundo en soledad está rendido.

    Tu voz triste es tan lejana
    es murmullo que se apaga
    entre lágrimas sufrientes,

    tu dolor del fondo gris emana,
    al verte asi tan sola
    el alma te reclama
    que cuando te quisieron
    tu voluntad fue vana.




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    Lo juro

    Lo juro apasionadamente

    con el alma y con la mente,
    por el moño de Frida Kahlo
    los murales de Rivera
    el Guernica de Picasso
    y la aromada primavera,
    por la Quinta de Bethoven
    las de Wagner, las de Mozart
    el David de Miguel Angel
    la Capilla Sixtina
    y por el Sol cuando declina,
    por las noches alunadas
    y la Luna es poetisa,
    por el misterio en la sonrisa
    de la secreta Mona Lisa.

    Lo juro sin medida
    lo juro por mí,
    por la oreja de Van Gogh
    por los bigotes de Dalí
    por el color de Gauguin
    y las mujeres de Tahití
    por el surrealismo de Breton
    y la depresión de Marilyn.

    Por las casas coloniales
    con sus techos de tejas,
    por el marmóreo Taj Mahal
    y Chaplin en Candilejas,
    por el genio de Da Vinci
    por los clavos de Cristo
    por el Einstein relativo
    por saber que aún existo,
    por el alma de Mahatma
    y su eterno pacifismo.

    Por Velásquez y las Meninas
    por las siete maravillas,
    por cruzar el Rubicón
    en una frágil barquilla,
    por Quijote y Rocinante
    por la Panza de Sancho
    por la vida trashumante
    de este mundo largo y ancho.


    Por las Hojas y la Hierba
    consumidas por Walt Whitman
    por la eterna poesía
    y los poemas que riman,
    por los poemas de amor
    y la canción desesperada
    por Neruda redimido
    confesando que ha vivido.

    Lo juro,
    Por la melancólica trompeta de Miles Davis
    por la voz carrasposa de Satchmo
    por la canción sufriente del negro en el blues,
    por Cortázar y Rayuela
    y por la gran tragedia
    de los niños sin comida,
    por los niños sin escuela,
    por Borges y el Aleph
    por la paz y la hermandad
    por Quevedo
    por Pessoa
    por cien años de soledad.

    Lo juro,
    sin verte
    sin nombrarte
    no volver nunca más...
    ni siquiera a soñarte.




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    Malco

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    Soy soltero

    Todo el año es primavera

    sea de noche o sea de día
    vivo en un jardín florido
    gracias a mi soltería.

    Que si hay que estar casado
    dicen todos mis amigos
    eso esta ya comprobado
    de eso hay muchos testigos.

    Esos son sus pensamientos
    condición que yo respeto
    pero a mi por este lado
    por favor déjenme quieto.

    Ademas mi testimonio
    lo respalda la ciencia
    en estadísticas volcados
    contundentes resultados
    avalan mi creencia,
    que como causa primera
    y eso si esta comprobado
    y de allí mi testimonio
    que lo que causa los divorcios
    es el fulano matrimonio.

    Sin embargo podría pasar
    que deje atrás mi soltería
    y el cuerpo se me eriza
    que seriamente y de prisa
    le proponga matrimonio
    a una linda poetiza.

    Que sea una cuerda con lazo
    no con lazo corredizo
    con lazo que no se anude
    con lazo que sea postizo,
    y cuando lo tenga al cuello
    la locura se me pase
    y de una sola carrera
    me libre de que me case.

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    Malco
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  4. Ejercicio de humor a partir de "Monologo con mi cosita " y de seguidas "Arado, fuego y tierra amante", del poeta José Galeote Matas y el contrapunteo de décimas en los comentarios entre José Galeote Matas y Malco.

    Letras lila: Malco
    Letras azules: José Galeote Matas




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    MONÓLOGO CON MI “COSITA” (antaño…,una “cosa impresionante”, jajajajajajajajajaja). Dós décimas…A reírse, que son dos días, jajajaja, de todo y de uno mismo, jajajajajajaja, que eso es sano, y terapéutico, jajajajajajajajaja

    Vida mía ¡Resucita!
    que la moza está en el bote
    y espera mi recio trote
    para cumplir con la cita.
    Que si te ve pequeñita
    esto será el despelote,
    quedándome con el mote
    de: fanfarrón que no pita,
    ni que cumple, ni que excita,
    ni al que le “pone” un escote.
    Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja

    ¡¡¡Levántate!!! ¡Voto a bríos!
    ¿Me dejas en la estacada?
    ¿Es que te has vuelto malvada
    dejándome sin avíos?
    Si por tus actos impíos
    la moza queda frustrada,
    y mi alma, desolada,
    te juro que, aunque te quiera,
    enarbolo la tijera
    y te entierro en la escampada.

    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
    José Galeote Matas (España)


    Respuesta de Malco

    Pareciera estar muy sorda
    y al hablarle no contesta
    ni te da alguna respuesta
    el cansancio la desborda.
    No quiere ponerse gorda
    hace mucho que no cena
    para andar pasando pena
    ni se asoma a los derroches
    cual gorrión duerme en las noches
    y de día no resuena.

    No la inquietes no le insistas
    dejala dormir tranquila
    toma un trago de tequila
    es mejor que no te vistas.
    Púes ni con cinco porristas
    la levanta la flojera
    ni se acuerda cuando era
    en sus tiempos vigorosa
    hoy inverna como osa
    se te ha vuelto calavera.

    Respuesta de Jose Galeote

    Atenderé tu consejo
    y dejaré de insistirle,
    pues veo que al exigirle
    se burla más de este viejo.
    Pues que no quiere conejo,
    me tomaré ese tequila
    y la dejaré tranquila;
    quizás dentro de unos meses
    vuelva a tener, sin reveses,
    apetito de gorila.


    Respuesta de Malco

    Pues haces bien buen José
    por eso has llegado a viejo
    por atender el consejo
    podrás tenerte gran fé.
    Pero con esto no sé
    no le veo buena pinta
    me parece sea extinta,
    si quieres ve y revisa
    mandale a hacer una misa
    ya hacía el cielo se te esprinta .

    Respuesta de Jose

    ¿Ves a "Doña Regocijo"*
    como especie en extinción?
    No dejaré ese borrón
    en mi expediente prolijo.
    Que habré de darle cobijo,
    bajo mis alas enhiestas,
    a las mozas bien dispuestas
    a someterse a su imperio
    gozando del magisterio
    que propago en mi cortijo.




    ARADO, FUEGO, Y TIERRA AMANTE (Poesía libre, sin métrica estructurada. Dedicado a una hermosa, bondadosa, y cálida amiga)

    Cuando el velo de la noche cierra mis ojos,
    regreso a las riveras del pasado,
    y navego por los cauces del recuerdo.
    De esas aguas, la memoria,
    a veces,
    se agita cual indómito torrente,
    a veces,
    se doblega a la agonía
    de meandros silenciosos,
    estancados, perezosos,
    y a veces,
    se revela liberada
    acariciando vertientes
    de alameda, junco, y caña.

    Cuando el velo de la noche cierra mis ojos,
    anhelo, fervientemente,
    sumergirme en ardientes fantasías
    renaciendo a la luz de tu mirada,
    ser tu esclavo, no ser libre
    en la refrescante umbría
    de sosegada alameda,
    defenestrar la agonía,
    y ser torrente de fuego,
    de viento, de arena, y agua,
    que incinere la hermosura
    que resplandece en tu piel,
    y abrir en tu cuerpo surcos
    con impetuoso arado,
    de candela,
    de amapola,
    de arraigada reciedumbre,
    cual si fueras tierra amante
    que ansía ser profanada…
    a hierro y fuego.

    José Galeote Matas (España)


    Respuesta de Malco

    Celebro de buen agrado
    estas letras inspiradas
    en eros y a bocanadas
    te encuentres recuperado.
    Y le hayas pues dedicado
    a esta tu amiga exquisita
    la flor que bien le recita
    tu alma de fuego incendiada
    y con la luna colmada
    venga a tu sueño mancita.

    Espero tenga más suerte
    y le haga surco el arado
    y no lo encuentre acostado
    eso tendrá que dolerte.
    Si dormido no despierte
    y se repita el asunto
    de un monologo presunto
    que la dormida cosita
    dejo una dama bravita
    sin "REGOCIJO" en el punto.

    Pareciera has mejorado
    con candelas por do quiera
    eres volcán en cimera
    que en erupción has entrado.
    Hay que tener cuidado
    y el cuento no se repita
    cuando el ardor precipita
    y el volcán se te inactiva
    dejándola a la deriva
    chamuscada y sin espita.

    Respuesta de José Galeote

    Si los Dioses pluguiesen oír tu canto,
    y "Doña Regocijo" se elevara
    enhiesta, dura, álgida y sin tara,
    terminaría mi pesar y llanto.
    (jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja)
    Que ya he sufrido el espanto
    de quedarme a medias tintas
    con lazos, sombrero y cintas
    anunciando el que no llego,
    desparramado mi ego,
    y por los suelos mis fintas.
    (jajajajajajajajajajajajajajajajajaja)


    Respuesta de Malco

    Pues, ni un juglar consumado
    hubiera dado respuesta
    con la elevada contesta
    que boquiabierto he quedado.
    A los dioses he rogado
    que se apiaden de tu pena
    manden una con antena
    que pueda en todo terreno
    con locura y desenfreno
    acabar esa condena.


    Respuesta de Jose Galeote

    Con antena o sin antena,
    mientras tenga dos razones
    frondosas como melones,
    extirpará mi condena.
    (jajajajajajajajajajajajajajajaja)
    Pues ante la rica mena
    de nalgas, cintura, y busto,
    resucitará mi gusto
    por penetrar los misterios
    de los sagrados imperios
    de mozas de porte augusto.


    Respuesta Malco

    N o te puedo asegurar
    si en algún pasado imperio
    aceptaran el criterio
    mas podemos atisbar.
    Y sospecho en mi alegar
    no arriesgarse a darle un susto
    a mozas de porte augusto
    al ponerlas frente a frente
    con un echado durmiente
    de porte feo y adusto.

    Nada tienes que buscar
    es de efebos los terrenos
    gladiadores que son truenos
    entonan ese cantar.
    Y como lo podrás notar
    ya no son tus menesteres
    alborotando mujeres
    cual si fueras un samugo
    ponte alerta y el verdugo
    cumpla en ti con sus deberes.

    Respuesta de Jose Galeote

    A pesar de tu advertencia,
    me arriesgaré en ese imperio,
    pues me dicta mi criterio
    que se “alzará” mi apetencia.
    (jajajajajajajajajajajajajaja)
    Pues resulta que la herencia
    de lo que ahora es durmiente,
    germinará en imponente
    abedeul de fibra dura,
    con lo que estaré a la altura
    de cualquier moza exigente.
    (jajajajajajajajajajajajajajaja)

    Los jóvenes gladiadores
    nunca serán competencia;
    en mi veterana esencia
    las mozas ven resplandores.
    (jajajajajajajajajajajajajajaja)
    Las derretiré en fulgores
    de tal placer y locura,
    que, por siempre, su tintura
    deseará al veterano,
    abandonando la mano
    del joven sin singladura.

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    Malco
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    Amalgama

    Descorre el velo
    que tu rostro oculta
    muéstrame tus ojos,
    relámpagos silenciosos de luz latente
    crepúsculos de cielos rojos
    versos tibios en noches ardientes
    faros de luz resplandeciente.

    Descorre el velo
    que tu rostro oculta
    que en cada sueño se me aparece
    que nunca mi ruego escucha
    y como humo se desvanece,
    deja que mis pupilas se llenen
    de cada poro de tu piel
    de las sonrisas
    que tus labios tienen
    mariposas de papel.

    Muéstrate de cuerpo entero
    como sílfide de ensueño
    déjame ser tu dueño
    o vuélveme tu prisionero,
    no me importa lo que pase
    que en las brumas desaparezca
    o si mi cuerpo se deshace
    y en suave brisa se convierta,
    o en las alas de una alondra
    volar a tu misterio
    y en la amalgama de un abrazo
    dejas que sea tu dueño
    y dócil y sin rechazo
    junto a ti volverme un sueño.








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    Tempestad

    Vencidas las furiosas tempestades
    calmados los mares en sus rigores
    asciendo a la luz de los alcores
    alejado de vilezas y ruindades,
    pues con gris y vano entendimiento

    la maldad se enseñorea
    y desde fondos abismales
    sus turbiezas ondean.

    Pretenden con oscuros intentos
    y con perversa ignominia
    quebrar los finos cristales
    que son signo y son insignia,

    cuando en nuestras almas se engendran
    atados con lazos cendales
    y con destellos se acendran
    entre los fuegos sagrados
    los rutilantes amores
    que en encendidos fulgores
    muy hondo están enraizados.

    Nunca podrán separar
    lo que unido ha nacido
    ni tan siquiera el olvido
    lo podría fragmentar,
    pues siendo solidas rocas
    de una sola la hechura
    la maldad no provoca
    en su querer la fractura.

    De sedas y organdíes
    son tus delicados ropajes
    con incrustados rubíes
    bordados con finos hilajes,
    penden diamantes hialinos
    en tu crespa cabellera
    semejan rocíos cristalinos
    que con la aurora lucieras.

    Flor de bora es tu mirada
    y parece me devora
    con ansia desbocada,

    y perdiéndome en la nada
    en sus vahos quedo apresado
    y por siempre condenado
    a las aguas de su rada.




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    El lenguaje de las flores

    Asoma la luz serena
    en el horizonte la alborada
    con su rostro el Sol camela
    dejando estelas crespadas,
    y con sus rubiales fulgores
    plena a las cumbres cimeras
    de sus cálidos clarores
    al reventar la primavera.

    Aroman silvestres la pradera
    las exquisitas fragancias
    cuando vienen por las laderas

    desde lejanas distancias,
    inquietas las mariposas
    libélulas y colibrís
    orlan con su matiz
    el campo donde retozan.

    En sus cantos los ruiseñores
    embrujan con sus conciertos
    mientras cavilan las flores
    sobre los amores inciertos,
    y jilgueros y zorzales
    dejan caer en sus vuelos
    los trinares y cantares
    que cercanos parecen versos.

    Decíanles las herberas
    a las cárdenas azucenas
    que los amores sin flores
    son los que causan penas,
    asertivas las gladiolas
    dijeron con elocuencia
    que cuando el penar asola
    y con aguda sapiencia
    las flores traen consuelo
    cuando nos atrapan los desvelos
    en noches de llena luna
    y el alma se nos abruma.


    Siempre han sido las rosas
    las causantes de los amores
    se quejaban las magnolias
    al resto de las flores,
    y sobre todo las rojas
    las de encendidas pasiones
    replicaban los jazmines
    aunque espinen corazones,
    disertaban los claveles
    con sus pétalos crespines
    prefieren a las rosas
    aunque sus tallos espinen
    porque el amor es ambigua cosa
    algunas veces nos hiere y otras al alma reposa.


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    La barca y la marea

    Voy por mar azul turquesa
    en barca de anchas velas
    el timón sigue la estela
    y la proa se endereza,
    no son pocas la mareas
    ni son pocas las tormentas
    pues mi barca las sustenta
    cuando enfila y no se arquea,
    y en sus esloras golpea
    el oleaje que revienta.

    Así son mis amores
    fuertes como rocas
    no conocen los temores
    traen el viento en la popa,
    son amores de solera
    y como reto pongo a prueba
    a ver si no me espera
    en cada puerto
    quien me quiera,
    no tengo sinsabores
    no sufro de penares
    pues a todos mis amores
    les quito los pesares.

    Soy arena, inquieta duna
    de los mares soy errante
    ni le digo no a ninguna
    con versos del Levante,
    y me encuentro en el Poniente
    al asomo del ocaso
    amarrado entre los brazos
    cual condena penitente.

    Soy el Sol, soy el oleaje
    soy la cima y el carruaje
    donde la Luna se pasea,
    soy la brisa que ventea
    cuando lleno de coraje
    en las noches la marea,
    vanidosa y altanera
    crece sus espumas
    y les cuenta a mis amores
    que soy novio de la Luna,
    y en cada puerto espera
    siempre alguna que me quiera.






































  9. Rainer Maria Rilke
    [​IMG]
    Información personal
    Nombre de nacimiento René Karl Wilhelm Johann Josef Maria Rilke
    Nacimiento 4 de diciembre de 1875
    [​IMG] Praga, Bohemia, Imperio austrohúngaro (hoy Praga, Región de Praga, República Checa)

    Fallecimiento 29 de diciembre de 1926 (51 años)
    [​IMG] Sanatorio de Valmont, Raroña Cantón del Valais, Suiza

    Causa de la muerte Leucemia [​IMG]
    Lugar de sepultura Raroña [​IMG]
    Nacionalidad Checo y austríaco
    Lengua materna Alemán [​IMG]
    Familia
    Padres Josef Rilke (1838-1906)
    Sophie "Phia" Entz (1851-1931)

    Cónyuge

    • Clara Westhoff (desde 1901) [​IMG]

    Pareja
    Hijos Ruth Rilke (1901-1972)
    Familiares Con Baladine Klossowska:
    •Abraham Beer Spiro (suegro)
    Con Clara Westhoff:
    •Heinrich Westhoff (suegro) (1840-1905)
    •Johama Westhoff (suegra) (1856-1941)
    Educación
    Alma máter

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    Por ti, para que tú un día llegaras…


    Por ti, para que tú un día llegaras,
    ¿no respiraba yo a media noche
    el flujo que ascendía de las noches?
    Porque esperaba, con magnificencias
    casi inagotables, saciar tu rostro
    cuando reposó una vez contra el mío
    en infinita suposición.
    Silencioso se hizo espacio en mis rasgos;
    para responder a tu gran mirada
    se espejaba, se ahondaba mi sangre.

    ¡Qué expresión fue sembrada en mi interior
    para que, cuando crece tu sonrisa,
    proyecte sobre ti espacio cósmico!
    Pero tú no vienes, o vienes demasiado tarde.
    Precipitaros, ángeles, sobre este
    linar azul. ¡Segad, segad, oh ángeles!

    De un abril


    Otra vez huele el bosque,
    se ciernen las alondras, elevándose
    con el cielo, que estaba pesado en nuestros hombros;
    cierto es que se veía por las ramas el día
    qué vacío que estaba;
    pero tras de lluviosas tardes largos
    vienen las horas nuevas,
    soleadas de oro,
    huyendo de las cuales, en fachadas lejanas,
    todas las desgarradas
    ventanas temerosas agitan sus batientes.
    Luego se hace la calma. Hasta la lluvia
    cae más queda en el brillo de la piedra, que en paz
    se ensombrece. Los ruidos enteros se agazapan
    en los fúlgidos brotes de las yemas.

    Día de otoño

    Señor: es hora. Largo fue el verano.
    Pon tu sombra en los relojes solares,
    y suelta los vientos por las llanuras.

    Haz que sazonen los últimos frutos;
    concédeles dos días más del sur,
    úrgeles a su madurez y mete
    en el vino espeso el postrer dulzor.

    No hará casa el que ahora no la tiene,
    el que ahora está solo lo estará siempre,
    velará, leerá, escribirá largas cartas,
    y deambulará por las avenidas,
    inquieto como el rodar de las hojas.

    Las rosas

    Si tu frescura a veces nos sorprende tanto
    dichosa rosa,
    es que en ti misma, por dentro,
    pétalo contra pétalo, descansas.

    Conjunto bien despierto cuyo centro
    duerme, mientras se tocan, innumerables,
    las ternuras de ese corazón silencioso
    que suben hasta la extrema boca.

    Ofrenda

    ¡Oh, cómo florece mi cuerpo, desde cada vena,
    con más aroma, desde que te reconozco!
    Mira, ando más esbelto y más derecho,
    y tú tan sólo esperas… ¿pero quién eres tú?

    Mira; yo siento cómo distancio,
    cómo pierdo lo antiguo, hoja tras hoja.
    Solo tu sonrisa permanece como muchas estrellas
    sobre ti, y pronto también sobre mí.

    A todo aquello que a través de mi infancia
    sin nombre aún refulge, como el agua,
    le voy a dar tu nombre en el altar
    que está encendido de tu pelo
    y rodeado, leve, con tus pechos.






  10. Rainer Maria Rilke
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    Información personal
    Nombre de nacimiento René Karl Wilhelm Johann Josef Maria Rilke
    Nacimiento 4 de diciembre de 1875
    [​IMG] Praga, Bohemia, Imperio austrohúngaro (hoy Praga, Región de Praga, República Checa)

    Fallecimiento 29 de diciembre de 1926 (51 años)
    [​IMG] Sanatorio de Valmont, Raroña Cantón del Valais, Suiza

    Causa de la muerte Leucemia [​IMG]
    Lugar de sepultura Raroña [​IMG]
    Nacionalidad Checo y austríaco
    Lengua materna Alemán [​IMG]
    Familia
    Padres Josef Rilke (1838-1906)
    Sophie "Phia" Entz (1851-1931)

    Cónyuge

    • Clara Westhoff (desde 1901) [​IMG]

    Pareja
    Hijos Ruth Rilke (1901-1972)
    Familiares Con Baladine Klossowska:
    •Abraham Beer Spiro (suegro)
    Con Clara Westhoff:
    •Heinrich Westhoff (suegro) (1840-1905)
    •Johama Westhoff (suegra) (1856-1941)
    Educación
    Alma máter

    [​IMG]


    Por ti, para que tú un día llegaras…


    Por ti, para que tú un día llegaras,
    ¿no respiraba yo a media noche
    el flujo que ascendía de las noches?
    Porque esperaba, con magnificencias
    casi inagotables, saciar tu rostro
    cuando reposó una vez contra el mío
    en infinita suposición.
    Silencioso se hizo espacio en mis rasgos;
    para responder a tu gran mirada
    se espejaba, se ahondaba mi sangre.

    ¡Qué expresión fue sembrada en mi interior
    para que, cuando crece tu sonrisa,
    proyecte sobre ti espacio cósmico!
    Pero tú no vienes, o vienes demasiado tarde.
    Precipitaros, ángeles, sobre este
    linar azul. ¡Segad, segad, oh ángeles!

    De un abril


    Otra vez huele el bosque,
    se ciernen las alondras, elevándose
    con el cielo, que estaba pesado en nuestros hombros;
    cierto es que se veía por las ramas el día
    qué vacío que estaba;
    pero tras de lluviosas tardes largos
    vienen las horas nuevas,
    soleadas de oro,
    huyendo de las cuales, en fachadas lejanas,
    todas las desgarradas
    ventanas temerosas agitan sus batientes.
    Luego se hace la calma. Hasta la lluvia
    cae más queda en el brillo de la piedra, que en paz
    se ensombrece. Los ruidos enteros se agazapan
    en los fúlgidos brotes de las yemas.

    Día de otoño

    Señor: es hora. Largo fue el verano.
    Pon tu sombra en los relojes solares,
    y suelta los vientos por las llanuras.

    Haz que sazonen los últimos frutos;
    concédeles dos días más del sur,
    úrgeles a su madurez y mete
    en el vino espeso el postrer dulzor.

    No hará casa el que ahora no la tiene,
    el que ahora está solo lo estará siempre,
    velará, leerá, escribirá largas cartas,
    y deambulará por las avenidas,
    inquieto como el rodar de las hojas.

    Las rosas

    Si tu frescura a veces nos sorprende tanto
    dichosa rosa,
    es que en ti misma, por dentro,
    pétalo contra pétalo, descansas.

    Conjunto bien despierto cuyo centro
    duerme, mientras se tocan, innumerables,
    las ternuras de ese corazón silencioso
    que suben hasta la extrema boca.

    Ofrenda

    ¡Oh, cómo florece mi cuerpo, desde cada vena,
    con más aroma, desde que te reconozco!
    Mira, ando más esbelto y más derecho,
    y tú tan sólo esperas… ¿pero quién eres tú?

    Mira; yo siento cómo distancio,
    cómo pierdo lo antiguo, hoja tras hoja.
    Solo tu sonrisa permanece como muchas estrellas
    sobre ti, y pronto también sobre mí.

    A todo aquello que a través de mi infancia
    sin nombre aún refulge, como el agua,
    le voy a dar tu nombre en el altar
    que está encendido de tu pelo
    y rodeado, leve, con tus pechos.






  11. Lord Byron

    [​IMG]

    Lord Byron en traje de albanés por Thomas Phillips (National Portrait Gallery, 1835; versión reducida de un original de 1813 conservado en la embajada británica en Atenas).
    Información personal
    Nombre de nacimiento George Gordon Byron
    Nacimiento 22 de enero de 1788
    [​IMG] Londres, Inglaterra
    Fallecimiento 19 de abril de 1824
    (36 años)
    [​IMG] Missolonghi, Grecia
    Nacionalidad Inglesa
    Familia
    Padre John Byron [​IMG]
    Cónyuge Anna Isabella Noel Byron
    Pareja

    • Jane Harley, Countess of Oxford and Countess Mortimer [​IMG]
    Hijos Augusta Ada Byron, Clara Allegra
    Educación
    Alma máter

    Información profesional
    Ocupación Escritor
    Lengua de producción literaria Inglés
    Género Poesía
    Participó en Guerra de independencia de Grecia [​IMG]
    Miembro de

    Distinciones
    Firma [​IMG]
    George Gordon Byron, 6.º barón de Byron (Londres, 22 de enero de 1788- Mesolongi, Grecia, 19 de abril de 1824), mundialmente conocido como Lord Byron, fue un poeta inglés y una de las mayores personalidades del movimiento romántico. Debido a su talento poético, personalidad, atractivo físico y escándalos personales fue en vida una verdadera celebridad de la época. Hoy es considerado uno de los mayores poetas en lengua inglesa y antecedente de la figura del poeta maldito.

    [​IMG]

    No volveremos a vagar

    Así es, no volveremos a vagar
    Tan tarde en la noche,
    Aunque el corazón siga amando
    Y la luna conserve el mismo brillo.


    Pues la espada gasta su vaina,
    Y el alma desgasta el pecho,
    Y el corazón debe detenerse a respirar,
    Y aún el amor debe descansar.


    Aunque la noche fue hecha para amar,
    Y demasiado pronto vuelven los días,
    Aún así no volveremos a vagar
    A la luz de la luna.


    Camina bella

    Camina bella, como la noche
    De climas despejados y cielos estrellados;
    Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz
    Se reune en su aspecto y en sus ojos:
    Enriquecida así por esa tierna luz
    Que el cielo niega al vulgar día.


    Una sombra de más, un rayo de menos,
    Habría mermado la gracia sin nombre
    Que se agita en cada trenza de negro brillo,
    O ilumina suavemente su rostro;
    Donde pensamientos serenamente dulces expresan
    Cuán pura, cuán adorable es su morada.


    Y en esa mejilla, y sobre esa frente,
    Son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes,
    Las sonrisas que vencen, los tintes que brillan,
    Y hablan de días vividos en bondad,
    Una mente en paz con todo,
    ¡Un corazón cuyo amor es inocente!


    Acuérdate de mí

    Llora en silencio mi alma solitaria,
    excepto cuando está mi corazón
    unido al tuyo en celestial alianza
    de mutuo suspirar y mutuo amor.


    Es la llama de mi alma cual lumbrera,
    que brilla en el recinto sepulcral:
    casi extinta, invisible, pero eterna…
    ni la muerte la puede aniquilar.


    ¡Acuérdate de mí!… Cerca a mi tumba
    no pases, no, sin darme una oración;
    para mi alma no habrá mayor tortura
    que el saber que olvidaste mi dolor.


    Oye mi última voz. No es un delito
    rogar por los que fueron. Yo jamás
    te pedí nada: al expirar te exijo
    que vengas a mi tumba a sollozar.


    Al cumplir mis 36 años

    ¡Calma, corazón, ten calma!
    ¿A qué lates, si no abates
    ya ni alegras a otra alma?
    ¿A qué lates?


    Mi vida, verde parral,
    dio ya su fruto y su flor,
    amarillea, otoñal,
    sin amor.


    Más no pongamos mal ceño!
    ¡No pensemos, no pensemos!
    Démonos al alto empeño
    que tenemos.


    Mira: Armas, banderas, campo
    de batalla, y la victoria,
    y Grecia. ¿No vale un lampo
    de esta gloria?


    ¡Despierta! A Hélade no toques,
    Ya Hélade despierta está.
    Invócate a ti. No invoques
    más allá


    Viejo volcán enfriado
    es mi llama; al firmamento
    alza su ardor apagado.
    ¡Ah momento!


    Temor y esperanza mueren.
    Dolor y placer huyeron.
    Ni me curan ni me hieren.
    No son. Fueron.


    ¿A qué vivir, correr suerte,
    si la juventud tu sien
    ya no adorna? He aquí tu
    muerte.


    Y está bien.
    Tras tanta palabra dicha,
    el silencio. Es lo mejor.
    En el silencio ¿no hay dicha?
    y hay valor.


    Lo que tantos han hallado
    buscar ahora para ti:
    una tumba de soldado.
    Y hela aquí.


    Todo cansa todo pasa.
    Una mirada hacia atrás,
    y marchémonos a casa.
    Allí hay paz.


    Canción del corsario

    En su fondo mi alma lleva un tierno secreto
    solitario y perdido, que yace reposado;
    mas a veces, mi pecho al tuyo respondiendo,
    como antes vibra y tiembla de amor, desesperado.


    Ardiendo en lenta llama, eterna pero oculta,
    hay en su centro a modo de fúnebre velón,
    pero su luz parece no haber brillado nunca:
    ni alumbra ni combate mi negra situación.


    ¡No me olvides!… Si un día pasaras por mi tumba,
    tu pensamiento un punto reclina en mí, perdido…
    La pena que mi pecho no arrostrara, la única,
    es pensar que en el tuyo pudiera hallar olvido.


    escucha, locas, tímidas, mis últimas palabras
    -la virtud a los muertos no niega ese favor-;
    dame… cuanto pedí. Dedícame una lágrima,
    ¡la sola recompensa en pago de tu amor!…


    Cuando nos separamos…

    Cuando nos separamos
    en silencio y con lágrimas,
    con el corazón medio roto,
    para apartarnos por años,
    tu mejilla se tornó pálida y fría
    y tu beso aún más frío…
    Aquella hora predijo
    en verdad todo este dolor.
    El rocío de la mañana
    resbaló frío por mi frente
    y fue como un anuncio
    de lo que ahora siento.


    Tus juramentos se han roto
    y tu fama ya es muy frágil;
    cuando escucho tu nombre
    comparto su vergüenza.
    Cuando te nombran delante de mí,
    un toque lúgubre llega a mi oído
    y un estremecimiento me sacude.
    ¿Por qué te quise tanto?
    Aquellos que te conocen bien
    no saben que te conocí:
    Por mucho, mucho tiempo
    habré de arrepentirme de ti
    tan hondamente,
    que no puedo expresarlo.


    En secreto nos encontramos,
    y en silencio me lamento
    de que tu corazón pueda olvidar
    y tu espíritu engañarme.
    Si llegara a encontrarte
    tras largos años,
    ¿cómo habría de saludarte?
    ¡Con silencio y con lágrimas!


  12. [​IMG]

    Medievales tiempos

    Eran tiempos medievales de castillos y torreones
    de grímpolas, gallardetes y de bruñidos blasones
    de armados caballeros y bordados festones
    de adornados corceles y de monjes glotones,
    eran tiempos de reinados, de noblezas ranciales
    de sangres azules y de señores feudales.
    No habían de faltar las hermosas doncellas
    por las que en feroces querellas,
    en afrentas y disputas y en grescas mortales
    los caballeros medievales, con relucientes armaduras
    aceradas espadas en soberbias cabalgaduras
    luchaban hasta morir por el amor y la fortuna .

    Poned vuestra atención aguzad el entendimiento
    pues intentaré al momento con imaginación,
    al igual que un trovador, llevarles en improvisación
    en carruaje del viento a los medievales tiempos.

    La comarca despierta y la brisa marinera
    anuncia la primavera con aromas florales
    azahares,alelíes y la hermosa Flor de jara
    deslizan sus fragancias con un ligero soplo
    inundando la comarca de perfumes y alborozo.
    El alba va entregando sus rojizos tonos,
    sonrojando la blancura de castillos y torreones
    y en erguidas siluetas de morunos centinelas
    amurallan el poblado con sus fortificaciones.
    Tañen las campanas tronando en la abadía,
    con ecos bronzinos resuenan, al alborecer el día,
    en el verdor de los prados florecen labradíos
    y en los viñedos, los cárdenos granos penden cual rocíos.

    En la plazoleta de cara al puerto
    madrugadoras farotas de manera atrayente
    acomodan sus hortelanas y frutales mercancías,
    cosechadas con frescura reciente
    traídas de cercanos pejugares
    en reñida competencia ofertaran la mercadería,
    alcuzas,jofainas, losas de distintos usos y hechura de barro
    un sin fin de mercerías e innumerables cacharros,
    entre pujas y regateos hervirá el mercado.

    Engañifles que tratan vender baratijas
    prendedores,guardarizos,gargantillas y sortijas
    como si de oro se tratara, pero ya reconocidos
    con insultos y empujones del lugar son despedidos.
    Azotacalles y galfarros atisban despreocupados
    galbanazos de oficio con el ojo afilado,
    atentos al menor descuido con prudente distancia
    con astucia y elegancia sin haberse enterado,
    bajo sus narices en un periquete son robados.

    La comarca se engalana
    pues el Rey y la Soberana
    y su enorme comitiva
    a la comarca arriba con la corte en tropel,
    purpurados cardenales,jerarcas y prelados
    y un sin fin de invitados de muy alto cartel,
    personajes opulentos,personajes de nobleza
    y en todo este enredo de importantes linajes
    convidados especiales, son los príncipes reales
    y en todo este condumio también tendrán lo suyo
    los señores feudales.

    Y os preguntaréis la causa y el motivo
    que el Rey a la comarca con su corte haya venido
    causando gran revuelo por el hecho acontecido
    que a mas de siete leguas la noticia haya corrido,
    el Rey en sus temores por consejas que han traído
    sospecha en la comarca hay traidores escondidos,
    atendiendo las razones que le dan sus consejeros
    con sus sabias decisiones y argumentos valederos
    trasladarse a la comarca y descubrir a los tiranos
    ofreciendo por lo alto un suntuoso besamanos.

    El castillo ya relumbra para tan digna ocasión
    ya todo esta dispuesto para el festín en cuestión,
    el Rey desde su trono y a su lado su consorte
    de seguidas da la orden de que suenen las trompetas
    y un criado de librea uno a uno va anunciando
    y los convidados muy solemnes, al Rey, la mano van besando
    como muestra de lealtad y adheridos a su mando.

    Terminado el ritual da comienzo el festín,
    salta al ruedo un arlequín poniendo el toque jocoso
    le sigue un enano bufón deforme y muy gracioso
    de jorobas prominentes y abultada barriga
    patiestevado de abocinados labios
    de andar un poco cojo
    y encima de los ojos también era bisojo,
    trovadores de finos versos van dejando galanura
    celebrando en las doncellas su belleza y donosura.

    Repartidas en mesones, sitial de convidados
    grandes ánforas de vino van siendo escanciados,
    de condumios no les miento era todo en abundancia
    del aire,mar y tierra inundaban sus fragancias,
    liebres y venados,faisanes y perdices
    jabalíes cazados por terrieres y lebreles
    lechones asados sobre leñas de encinas
    patos y capones, y fondonas gallinas.

    Abadejos y cigalas,espardenyes y salmonetes
    centollos y calamares,pulpos y caballetes
    todos eran engullidos convidados de muy buen diente,
    el clero entretenido en gotosas conversas
    hablaban de dinero y de gruesas prebendas.

    El Rey desconfiado y alerta en sus sentidos
    no atinaba a ver enemigos escondidos,
    un rumor lejano en las afueras del castillo
    despierta la sospecha que le dicen sus oídos
    nervioso y presuroso asomase al balcón
    y no da crédito a sus ojos lo que alcanza su visión,
    afuera el pueblo llano miserable y hambriento
    vocifera el descontento con las teas encendidas
    y el Rey en su guarida comprende al momento
    que los enemigos que buscaba no se encuentran dentro ,

    es el pueblo en demasía enardecido en su grey
    pedían su cabeza y a una voz gritaban
    ¡Muerte a los feudales!
    y también que
    ¡¡MUERA EL REY!1





  13. [​IMG]
  14. [​IMG]

    Me recordarás

    Me recordarás,
    en la tibias noches de los ensueños
    cuando el silencio esté a tu lado,
    en las frías madrugadas
    cuando los desvelos sean la soledad
    del desencuentro,
    en las aromadas estelas de la cercanía.

    Me recordarás,
    sin saber que me nombras,
    en los vientos que escondes
    en áureas tinajas,
    en los ecos que anuncian mi regreso,
    en el horizonte inmóvil de la lejanía,
    con el rocío hecho lágrimas
    en el desconsuelo.

    Me recordarás,
    como el suave oleaje
    que entrega sus espumas
    a tu orilla
    y se adormece
    en tus oceánicos ojos,
    en la susurrante voz de mis pasos,
    en los senderos boscosos
    que van dejando sus huellas,
    en el reino encantado
    de mi alma
    donde habitan los deseos
    de tu piel.

    Me recordarás,
    sin tiempo ni fronteras
    en las brumas de tus anhelos,
    cuando con mi ausencia
    broten las espigas del desasosiego,
    cuando desvalida albergues la esperanza
    en los sueños solares del desespero.


    Me recordarás,
    en los encendidos ocasos
    donde escondes tu frágil impaciencia,
    en los azafranados amaneceres
    de tu inocencia,
    en la lluvia tardía de tu inquietud.

    Me recordarás,
    cuando tu marmolino rostro
    se asome a los bordes de la tristeza,
    cuando en el abismo de tus temores
    alargues tus manos a mi ternura,
    cuando serena encuentres consuelo con la luna
    confidente sideral de turbados desencantos.

    Me recordarás,
    porque no te olvido.






  15. [​IMG]

    Rostros

    Son solo las migajas de la vida

    las que le llegan con sufrir en infortunio
    y por el mundo arrastran sus heridas
    esperando les llegue el plenilunio,
    son seres infelices que gravitan
    en los filos del desprecio cotidiano
    son sombras que por do quier palpitan
    su pasado se les ha vuelto lejano.

    Entre grietas van llevando el desamparo
    encerrados entre muros y cancelas
    del futuro jamás verán el faro
    que los guíe a través de sus tinieblas,
    la miseria se adueñó de sus noblezas
    corroyendo el metal de sus conciencias
    atrás sus esperanzas van dispersas
    sus ilusiones son cantos sin cadencias.

    Sus sueños han quedado tan raídos
    distantes no se ven por lo lejano
    al rincón sombrío de los olvidos
    un viento frío los ha llevado,
    en los duros adoquines de los suelos
    descansan la cruz de sus espaldas
    son mas las noches de desvelos
    sufriendo las penas de sus almas.

    Salí a las calles saturadas
    al mismo centro de la noche
    metido a fondo en sus derroches
    sentí no eran ciertas mis andadas,
    en cada rostro vi una historia
    igual la tuvo el pordiosero
    pero hundido en las escorias
    hoy clama por los tiempos que se fueron.

    Vi rostros con un gozo aparente
    otros con gestos preocupados
    muchos con la mirada ausente
    y otros con sueños destrozados,
    los vi insinuando su riqueza
    al lado de un paría atormentado
    lo vi riendo de su pobreza
    con burlas lo hubo despreciado.

    Las calles son en su memoria
    en los colapsos de la vida
    claro refugio oscura guarida
    de los que no tienen alma ni gloria,
    y de los que aún no han caído
    pero penden de un delgado hilo
    parecen normales sus sinos
    y no son sino frágiles cristales
    andando rumbos torcidos.

    Vagando con cruel desvarío
    vi rostros por amor traicionados
    y los que todo han perdido
    y los de rostro cansado,
    vi los que mucho han llorado
    con inquietud y sin calma
    sus lágrimas han derramado
    solo lloran,los que tienen alma.
  16. [​IMG]

    Abandono (Octavas Reales )

    Perdido con las sombras del presagio
    en ínmovil letargo suspendido
    envuelto por los velos del naufragio
    de vértigo me hallaba sorprendido,
    revelan las tinieblas cual adagio
    sentencian con su sino lo sufrido
    las dagas del penar en el desuelo
    es causa de un profundo desconsuelo.

    El alma de tristeza se acongoja
    sufriendo en abandono sus rigores
    la calma cual ramaje se deshoja
    perdiendo prontamente sus fervores,
    las sombras pesarosas se le aloja
    tiñendo de oscurana los amores
    la pobre en su inocencia la han marcado
    rasgada su esperanza la han burlado.

    Vagando en soledad con cruel encono
    camina padeciendo sus temores
    hundida en el marjal del abandono
    tormentas son ahora sus clarores,
    lejana la presiento y reflexiono
    refleja con sus ecos los clamores
    renuncia con su alma ya rendida
    cayendo a lo profundo va vencida.

    No creas que por ser un alma errante
    no pueda detener el largo vuelo
    cambiar ligero el rumbo en un instante
    surcar sin ser saeta el ancho cielo,
    volver y en un encuentro delirante
    cubrirte con las alas del consuelo
    sumirme en el fulgor de tus encantos
    calmar con fiel ternura tu desuelo.








    http://www.mundopoesia.com/foros/blogs/malco.101138/
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  17. [​IMG]


    Luna menguante

    Luna, luna menguante,
    llena de hilados abriles
    que en mi inquietud anhelante
    cubres con luz de candiles,
    y en mi cansada memoria
    de tiempos lejanos pasados
    encuentro que no te he olvidado
    no fuiste sombra ilusoria.

    Te siento cual agua de noria
    que profunda el sediento desea
    en mis labios es voz laudatoria
    cuando la calma tu eco ventea,
    alquimia de hechura alunada
    visión o reflejo de diosa
    hurí delirante y alada
    en mí tu recuerdo reposa.

    De jazmines y algalía
    aromando van tus estelas
    y en mi van dejando secuelas
    de alejadas cercanías,
    porque si una vez te tuve
    como el sol se abraza al ocaso
    no quedan sino vientos rasos
    fragmentadas rocas obtuve.

    Es tan lejana tu ausencia
    y tan cercano el anhelo
    que siento tu aroma en la lluvia
    y a mi temor da consuelo,
    tiemblo con profunda nostalgia
    que desde mi alma diluvia
    y a todo mi cuerpo contagia
    si en mis sueños tu voz se refugia.

    Turbias han sido las horas
    desde el ingrato momento
    rasgaron mis liras cantoras
    secaron la flor de mi aliento,
    cuando partiste en la aurora
    con un furtivo silencio
    al desamor me sentencio
    aunque mi alma te implora.

    En hilachas se volvió mi esperanza
    cual las velas de un barco perdido
    el naufragio fue cruel acechanza
    como cuando el navío es hundido.

    Hoy eres solo un recuerdo,
    de un tiempo feliz y otro umbrío
    el primero un untuoso desliz
    y el segundo fatal desafío,
    erguido es mi andar de claro rastro,
    mis pasos en el mar dejan huellas
    y con la luz de mis potentes centellas
    en sus estelas de tu amor me deslastro.