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  1. Buen día, compañeros de pluma, comparto ahora este soneto publicado con anterioridad en el foro de clásica-
    Apapachos para todos.

    Yerro

    No es error del mar si con su ira
    hasta su lecho porta al navegante,
    ni si el ciclón, con ánimo cambiante
    envuelve a los navíos con su espira.

    Tampoco yerra el sol cuando lo inspira
    el soplo del infierno calcinante,
    ni el rayo, si por caso es el causante
    de convertir los árboles en pira.

    Ni mucho menos tú, si tu cariño
    rechaza siempre al mío con aplomo
    hurtándome el milagro de tu cara.

    La culpa es del invidente niño
    que enviara para ti flechas de plomo
    y el oro para mí se reservara.
  2. Hola, amigos mundopoetosos.
    Sigo con el rescate de mis sonetos hospedados en el este hospitalario espacio:

    Una huella

    Es una traza, un eco sin audiencia,
    materia de un recuerdo que no debe
    vencer la resistencia de la nieve
    aunque cruce en su centro la existencia.

    Una marca, presente de una ausencia,
    ingrávida oquedad en donde bebe
    lo mismo el avecilla inquieta y leve
    que un perro de misérrima apariencia.

    Es intangible flor, nocturna llaga
    haz de sombras que avanzan en silencio,
    sustancia transparente y amatoria.

    Es el golpe implacable de una daga,
    dulcísima crueldad que reverencio,
    la huella de tu ausencia en mi memoria.
  3. Hola, amigos mundopoetosos.
    Comparto ahora este soneto, ya se verá a quiénes fue dedicado.
    Apapachos.

    Aprender a ser joven

    Aprender a ser joven es preciso,
    no importa si a los veinte o los cincuenta,
    de buganvilia usar la vestimenta
    y en la mirada un pájaro insumiso.

    Que la dicha aparezca sin aviso,
    sea el amor aquello que aparenta
    que se tome al dolor como una afrenta
    y se cante a la vida sin permiso.

    Evitar el rencor, la idolatría
    y no comprar felicidad en serie.
    Como Amadís, Romeo, el Quijote,

    volver a enamorarse cada día
    y el corazón traer a la intemperie
    como niño que vuela un papalote.
  4. Buenas noches, otra vez paso a este espacio, ahora compartiendo un soneto que MP acogió en 2012, este soneto aparece en mi libro de sonetos "Hace falta" de 2021.

    Apapachos para todos.
    Miguel

    Carrusel

    Sobre un carrusel está mi vida
    en un rocín raspado y cabizbajo,
    un poco más arriba o más abajo,
    un redondel recorro sin salida.

    La misma escena, siempre repetida,
    camino sin retorno, sin atajo,
    las vueltas acumulo por destajo
    luciendo mi esperanza fementida.

    Pero a veces semeja que las cosas
    estuvieran girando en torno mío:
    La rueda de la suerte, si ella asciende,

    nostalgias de algodón en nubes rosas,
    la efímera floresta del estío
    y el horizonte azul cuando se extiende.
    A Bernardo de Valbuena le gusta esto.
  5. Hola, amigos mundopoetosos.
    En el momento de su publicación, este soneto recibió observaciones muy pertinentes que me ayudaron a darle una pulida que mejoró su factura, lo comparto de nuevo.
    Apapachos.

    Me gusta la mujer...

    Aquella que nació, de oscura tierra,
    espiga de maíz, radiante orgullo,
    de risa que te envuelve como arrullo
    y un amplio mar en su mirada encierra.

    También la que abomina de la guerra
    y el peso del doliente hace suyo,
    la que habita el placer con un murmullo
    y las esquirlas del rencor destierra.

    La que belleza acrece desde adentro
    y vuelve a amar, después de la caída,
    cultivando en su pecho una floresta

    y aquella que de amor viene al encuentro.
    La quiero en mi existencia en tanto es vida
    y por el cielo en este mundo apuesta.
  6. Hola, amigos mundopoetosos.

    Este soneto fue de los primeros que escribí, afortunadamente recibió observaciones muy pertinentes de parte de generosos participantes de este foro y fue presentado en sociedad (MP) en 2012, lo comparto de nuevo.

    Apapachos: Miguel

    Cadencia

    Tomaste tu silencio y tus temores,
    el dejo de tu voz, su melodía
    y el resplandor azul melancolía
    de los pétalos mustios de tus flores.

    Te llevaste en las manos los colores,
    la dimensión lunar de tu alegría,
    la dulce tentación de tu agonía
    en las noches de fuegos interiores.

    Desnudaste las voces que desvelan,
    la llama de los versos que concibo
    y un deseo que rima con ausencia.

    Dejaste las imágenes que vuelan
    y el ritmo de los sueños en que vivo:
    Dejaste del soneto la cadencia.
    A Alde le gusta esto.
  7. Buenas tardes mientras arrecia la lluvia, comparto con ustedes ese soneto que MP tuvo a bien alojar hace algunos años:
    Apapachos para todos

    Inventario

    Iniciaron la cuenta con detalles,
    cenas románticas y rosas rojas,
    caminar de la mano entre las hojas
    que el otoño dejaba por las calles.

    Pensaron que la vida en verdes valles
    para los dos sería, sin congojas,
    copas llenas de besos y de riojas
    sin rastros de reproches y de ayes.

    Mas las mieles que trae el matrimonio
    consumieron al paso de los días,
    ahogando ternuras en sus labios.

    Hoy es el suyo el claro testimonio
    de la suma de oprobios y agonías:
    la batalla frontal de los agravios.
    A malco y Bernardo de Valbuena les gusta esto.
  8. Hola, amigos mundopoetosos.
    Comparto ahora este soneto debe ser uno de los primeros que escribí y que lo pude mejorar gracias a lo aprendido en este generoso portal
    Saludos

    Murallas


    Tristes guerras

    si no es amor la empresa.
    Miguel Hernández


    ¿Qué harías, amor, si de improviso,
    llevando mi deseo por lo alto
    tomara tus fronteras por asalto
    iluminado, lúbrico, insumiso?

    Si a tu rechazo hiciese caso omiso
    y decidido, de pudores falto,
    tus míticas murallas de basalto
    a besos derribase contra el piso.

    Fuese la mía la triunfal batalla
    que pudiese rendir la tiranía
    que impones en tu sima y tu atalaya

    y el reino de tu piel al fin vería
    ardiendo de placer en donde se halla
    el hierro con que ciñes tu agonía.
    A Alde le gusta esto.
  9. Comparto este soneto, que publiqué en MP en el año de 2012, en su momento el jurado le otorgó el reconocimiento a la poesía clásica, lo cual agradezco de nuevo. Apapachos de nuevo.

    Consonante

    Tu cielo en contrapunto es maravilla
    de nubes y relámpagos en celo
    y aves migratorias cuyo vuelo
    el índigo celeste no mancilla.

    Acoges la carroña y la semilla
    templando los rigores de tu suelo,
    lo mismo las virtudes que el flagelo
    de santos y demonios en rencilla.

    Muchos cielos habitan en tu mundo,
    muriendo y renaciendo a cada instante:
    El tacto que conmueve en lo profundo,

    la implacable ternura de la amante,
    la muerte que se intuye en un segundo,
    y el verso de mi vida consonante.
  10. Otra vez acudo a compartir mis sonetos en este espacio.
    Un saludo para todos.

    Retrato de mujer

    Para mirarte, pides otros ojos,
    las llamas del deseo en su flagrancia,
    el balance entre el sueño y la distancia
    trasponiendo del alma los cerrojos,

    para reconocerte entre los rojos
    claveles que desnudan su arrogancia,
    se desprende tu piel de la abundancia
    de mentiras, pudores y despojos.

    Para saber quién eres, tu pregunta,
    mirada que el espejo no contesta,
    socava la virtud de tu sosiego,

    atraviesa tu piel de punta a punta,
    rastrea en otros ojos la respuesta,
    ciego que busca luz en otro ciego.
    A José Valverde Yuste le gusta esto.
  11. Buen día a todos.
    Actualizando el blog, con un viejo soneto:

    Declaración

    Sé que tu corazón niega el contacto
    y aunque juzgue en exceso rigurosa
    la altivez de tu alma recelosa
    respeto el albedrío de ese acto.

    Yo no puedo ordenarle a ese artefacto
    que extienda su pasión de mariposa
    al jardín donde ansía cada rosa
    sus anhelos, sus alas y su tacto.

    No pido más, pues eres soberana
    del lecho donde fluyes, si eres río,
    del mar donde te pierdes, si eres ola.

    Pero el amarte ayer, hoy y mañana
    es designio que elijo como mío
    para alumbrar mi vida con su aureola.
    A José Valverde Yuste le gusta esto.
  12. Buen día a todos.
    Actualizando el blog, con un viejo soneto:

    Declaración

    Sé que tu corazón niega el contacto
    y aunque juzgue en exceso rigurosa
    la altivez de tu alma recelosa
    respeto el albedrío de ese acto.

    Yo no puedo ordenarle a ese artefacto
    que extienda su pasión de mariposa
    al jardín donde ansía cada rosa
    sus anhelos, sus alas y su tacto.

    No pido más, pues eres soberana
    del lecho donde fluyes, si eres río,
    del mar donde te pierdes, si eres ola.

    Pero el amarte ayer, hoy y mañana
    es designio que elijo como mío
    para alumbrar mi vida con su aureola.
  13. Buen día a todos.
    Actualizando el blog, con un viejo soneto:

    Declaración

    Sé que tu corazón niega el contacto
    y aunque juzgue en exceso rigurosa
    la altivez de tu alma recelosa
    respeto el albedrío de ese acto.

    Yo no puedo ordenarle a ese artefacto
    que extienda su pasión de mariposa
    al jardín donde ansía cada rosa
    sus anhelos, sus alas y su tacto.

    No pido más, pues eres soberana
    del lecho donde fluyes, si eres río,
    del mar donde te pierdes, si eres ola.

    Pero el amarte ayer, hoy y mañana
    es designio que elijo como mío
    para alumbrar mi vida con su aureola.
  14. Buenas tardes, amigos mundopoetosos.
    De nuevo comparto otro de mis sonetos, siempre es un honor contar con la compañía de los generosos lectores.

    Permanencia

    Volvió el oro a dormir entre metales
    en la montaña nunca vulnerada,
    el mármol regresó a ser piedra helada
    y el ángel a los reinos celestiales.

    Hundiéronse en el mar los dos corales
    que en lo alto fundaran su morada,
    fue la perla a la concha ensimismada
    y la seda a la faz de los rosales.

    Todo volvió a su forma originaria,
    a su pulso, su órbita y su aliento,
    al recinto asignado por natura.

    Y no siendo de nada tributaria,
    tan solo con su ser como argumento
    permaneció mi amada bella y pura.
  15. Buenas noches. Comparto ahora un soneto de antigua data.
    Apapachos.

    Flores

    Me flagelan magnolias y violetas,
    la desafiante malva es un cilicio
    me atormenta la orquídea de mi vicio
    corrompiendo mis sueños y mis metas.

    Lanza el rosal sus pérfidas saetas
    con veneno de sol y de suplicio,
    el jazmín a la pena le es propicio
    en mi alma de desiertos y de grietas.

    Es un clavel marchito el pensamiento
    y los ojos dos órbitas baldías,
    cada flor, en mis labios, un lamento.

    Te escribo, en vez de versos, letanías,
    amada del jardín hermoso y cruento:
    Si quieres flores, éstas son las mías.


    A Iguazú y Bernardo de Valbuena les gusta esto.
  16. Hola de nuevo, amigos mundopoetosos:
    Comparto mi propuesta para esta semana este soneto que en su momento tuvo el honor de recibir el reconocimiento a la poesía clásica. Va también una dosis habitual de apapachos.

    Miguel

    Fragancia

    Esta noche de ángeles heridos,
    de estrellas fatigadas y longevas,
    no tengo para ti palabras nuevas
    que vuelen del amor a tus oídos.

    Exhalo sólo versos desvaídos,
    sin fuentes exquisitas donde bebas,
    ni lúbricos paisajes donde atrevas
    a doblegar la luz de tus sentidos.

    Por eso, te agradezco si acompañas
    el vuelo de mis tristes mariposas,
    o si conmigo ves, a la distancia,

    al ocaso que inunda las montañas
    y que acojan tus manos estas rosas
    que lentamente pierden su fragancia.
    A Alde y Bernardo de Valbuena les gusta esto.